Las redes sociales crean un virus de mentiras, dice la ganadora del Nobel Maria Ressa
Maria Ressa cofundó el sitio web de noticias Rappler, uno de los medios de comunicación más populares de Filipinas. Foto: Eloisa López/Reuters

Las plataformas de redes sociales tienen un sesgo contra los hechos y están creando “un virus de mentiras” que amenaza a todas las democracias, declaró la periodista Maria Ressa, ganadora del Premio Nobel de la Paz.

Ressa, una de las periodistas más destacadas de Filipinas, señaló que las plataformas de las redes sociales están “manipulando nuestras mentes de forma insidiosa, creando realidades alternativas, haciendo imposible que pensemos de forma lenta“.

Centrarse simplemente en la moderación de los contenidos de las redes sociales es una distracción, dijo, y es el diseño de las plataformas, y los algoritmos que utilizan para promocionar los contenidos, los que necesitan una revisión.

En su participación en el Australian Strategic Policy Institute’s Sydney Dialogue, Ressa acusó a las empresas de redes sociales de utilizar de forma incorrecta los argumentos relacionados con la libertad de expresión. “Es una cuestión de libertad de alcance, no de libertad de expresión“, dijo.

“Existe algo fundamentalmente erróneo en nuestro ecosistema informativo. Porque las plataformas que difunden los hechos en realidad tienen un sesgo en contra de los hechos”, añadió, señalando a Facebook como la mayor plataforma de difusión de noticias del mundo.

Ressa recibió el premio Nobel junto con el periodista ruso Dmitry Muratov el mes pasado por su “valiente lucha por la libertad de expresión, una condición previa para la democracia y la paz duradera”.

En 2012 cofundó el sitio web de noticias Rappler, el cual se ha convertido en uno de los medios de comunicación más populares de Filipinas, conocido por analizar la administración de Rodrigo Duterte.

Rappler no solo ha informado sobre la guerra de Duterte contra las drogas y ha revelado la corrupción del gobierno, sino que también ha explorado las formas en que los líderes populistas pueden manipular las redes sociales.

Ressa comentó que ninguna democracia es inmune a estas amenazas. “Creo que lo que han demostrado las plataformas tecnológicas es exactamente lo sencillo que resulta utilizar la tecnología para manipular la biología humana“, dijo, y añadió que esto trasciende los distintos países y culturas.

Mientras que muchos gobiernos han implementado regulaciones para protegerse de otras tecnologías potencialmente peligrosas, han fracasado en hacer lo mismo con la tecnología de la información, que seguirá desarrollándose en complejidad. “(La tecnología) piensa palabra por palabra más rápido de lo que puede hacerlo cualquier ser humano. Y no podrán conseguir que la Inteligencia Artificial arregle los problemas que han creado los seres humanos”.

Ressa señaló que el mundo necesitaba tomar medidas radicales para proteger las democracias, como lo había hecho anteriormente en otros momentos clave de la historia. “Después de la Segunda Guerra Mundial, no queríamos una Tercera Guerra Mundial con bombas atómicas. Eso ya sucedió en nuestro ecosistema de información. Está manipulando nuestras mentes”, dijo.

El vicepresidente senior de asuntos globales de Google, Kent Walker, que también participó en la sesión, comentó que la transparencia en torno a los algoritmos resultaba complicada debido a la frecuencia con la que se modifican para evitar que la gente explote el sistema.

“Creo que realizamos entre 2 mil 500 y 3 mil cambios el año pasado… Creo que la transparencia tiene su función, pero tenemos que reflexionar: ¿es mediante revisores gubernamentales de confianza o (hay) otras formas para evitar que los malos actores puedan reducir la calidad de los resultados de búsqueda que se obtienen, por ejemplo? Es un área complicada”, dijo, y añadió que existe el peligro de que muchos gobiernos también intenten manipular los resultados de las búsquedas.

Ressa comentó que la decisión de concederle el premio Nobel mostraba la magnitud de la crisis a la que se enfrentan el periodismo y la información. “Porque la última vez que los periodistas recibieron este premio fue en 1936, y él no pudo ir a recoger el premio, sino que se consumió en un campo de concentración nazi”, dijo. (Carl von Ossietzky, periodista alemán, ganó el premio Nobel de la Paz en 1935).

Ressa se ha enfrentado a un acoso incesante en internet y en los tribunales en respuesta a sus reportajes.

Anteriormente describió haber recibido “90 mensajes de odio por hora, 90 amenazas de violación por minuto“. Se ha enfrentado a una serie de casos que abarcan desde la supuesta evasión de impuestos hasta la difamación, y se encuentra en libertad bajo fianza para apelar una condena de seis años de prisión por difamación.

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