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El resultado de la semifinal del Mundial confirmó que este jueguito es tan accesible para practicarlo en cualquier rincón.
Messi no necesita que nadie escriba su leyenda. La escribió él. Ocho Balones de Oro, un Mundial, dos Copas América y una carrera que difícilmente volveremos a ver.
Un gol en un Mundial pertenece a esa segunda categoría. No basta con celebrarlo. Hay que mirarse, abrazarse, gritarlo con alguien más, aunque ese alguien haya sido un desconocido apenas unos segundos antes.
Manuel Escribano, desde Sevilla; Luis David Adame y Leo Valadez, desde Aguascalientes; seis toros de Rancho Seco y una fecha que no es cualquiera, pues hablamos de una corrida para conmemorar quinientos años de tauromaquia en México.
El Estadio Olímpico Universitario; un coloso que guarda la memoria de un tiempo pasado, con sus muros agrietados y su concreto añejo.
La Major League Baseball es su vitrina más visible y la Serie Mundial su ritual más reconocible.
El deporte creció. Y en ese crecimiento, eligió a quién incluir (palabrita de moda estos días). Pero la distancia no termina en las gradas.
“Me atrae lo efímero. Me gustan las obras de arte que reflejan un cambio constante”, Rafael Lozano-Hemmer
El debate sobre el registro de líneas móviles se ha reducido a una narrativa estrecha, donde distintos actores con intereses políticos y económicos intentan imponer su propia agenda.
Desde noviembre del año pasado, cuando se nombró Patrimonio Cultural Inmaterial de la CDMX, el danzón no había tomado un foco tan mediático.
Lo que estamos viendo hoy es, en realidad, el regreso de lo más viejo: la lógica del poder duro: aranceles, ejércitos y bloques geopolíticos.