Este 2022 será recordado como el año en el que el matrimonio igualitario es posible en cada rincón de México, ya que los pocos estados que aún no habían reformado sus leyes, lo hicieron, entre ellos Tamaulipas, Tabasco y el Estado de México y la comunidad LGBT logró que se garanticen algunos de los derechos que les han sido negados.

También fue un buen año para las parejas del mismo sexo que viven en unión libre porque el congreso finalmente aprobó unas reformas pendientes a las leyes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) para que las parejas del mismo sexo que viven en concubinato puedan tener acceso a los mismos derechos que una persona casada.

La reforma garantiza el acceso a servicios de seguridad social como atención médica, apoyo en caso de orfandad, así como pensión por viudez y acceso el servicio de guardería.

Brando Alcauter, activista de la comunidad LGBT y periodista, fue uno de los promotores de esta reforma, como integrante del Parlamento Juvenil LGBTIQ que se llevó a cabo este año en el Senado de la República, como una iniciativa de la organización LGBT Rights México.

El joven periodista explicó que tuvo la inquietud de participar en el Parlamento Juvenil y se acerco con amigas activistas como Lol Kin Castañeda, quien le advirtió que esta reforma estaba “congelada” en el Senado desde noviembre de 2018 y que era necesario impulsarla.

El 29 de agosto de 2018, el primer día de la legislatura, los senadores Martha Lucía Micher y Germán Martínez presentaron una iniciativa para reformar las leyes del ISSSTE y del IMSS para incluir a los matrimonios homosexuales y a los concubinatos homosexuales en materia de derechos, fue aprobada y enviada a la Cámara de Diputados el mismo mes y regresó al Senado, solo para quedar en el cajón por cuatro años.

“El aporte que tuvo mi iniciativa y que yo fui a presentar al parlamento es precisamente que  los senadores se dieran cuenta de nuestras demandas como comunidad LGBT”, comentó Alcauter.

En México 5 millones de personas de 15 años o más se autoidentifican como LGBTI+, esto es 5.1% de la población total de ese grupo de edad y de ese total, 2.3 millones se reconocen como bisexuales, según datos de Inegi de 2021.

El año en que se garantizaron más derechos para la comunidad LGBT - lgbt-mexico-3-1

Agregó que es evidente que la discriminación que enfrentan las personas de la diversidad sexual viene desde el Estado por no cambiar la reglamentación y las leyes para acceder a nuestros derechos y nuestras garantías.

La reforma permite que las personas del mismo sexo que vivan en pareja puedan compartir los beneficios de tener acceso al IMSS o al ISSSTE con sus parejas sin tener que estar casadas, como ya ocurre con las parejas heterosexuales.

¿Quién se anima a casarse hoy en día?

El matrimonio igualitario es una realidad y es posible en todo el país, de hecho cada vez hay más matrimonios entre personas del mismo sexo, pero en el promedio nacional las personas jóvenes realmente piensan menos en casarse.

Los jóvenes de entre 15 y 29 años, cuando deciden tener una unión, prácticamente ya no eligen por casarse, sino eligen por vivir en unión libre, explicó Alcauter con base en datos de la más reciente Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.

“Actualmente, los jóvenes en general, heterosexuales y de la comunidad LGBT, ya no estamos interesados en esa figura del matrimonio, que ha sido un modelo que se ha perpetuado no solamente a través de la sociedad sino en el tema religioso”, comentó.

“Ahora, lo que estamos buscando es vivir en concubinato, en unión libre y a partir de vivir en unión libre ahora ya tenemos la oportunidad de acceder a los mismos derechos de una pareja casada ante el registro civil tenía”.

Otros derechos garantizados para la comunidad LGBT

Este año la Suprema Corte de Justicia de la Nación también resolvió que las infancias trans tienen derecho a un trámite ágil para adecuar su concordancia de género en sus actas de nacimiento.

La Primera Sala de la SCJN avaló que niñas, niños y adolescentes trans de la Ciudad de México accedan a un acta de nacimiento que reconozca su identidad de género autopercibida.

Con esto, los menores de 12 años que deseen cambiar su documento, lo podrán hacer, junto a sus padres, sin la necesidad de recurrir a un juicio de amparo, en el cual se les realiza peritajes para probar su identidad autopercibida, los cuales son considerados revictimizantes.