Mindfulness desmitificado
Espacio mindfulness

Es escritora, periodista, cantautora, maestra de yoga y meditación, conferencista internacional y directora de Mindfulness del Yomu Institute. Es la cofundadora del sistema de Mindfulness Yomu, emprendedora apasionada y mamá de tres hijos. Su cuarto libro Enciende tu corazón está a punto de salir a la venta. Instagram: @cynthiazakofficial

Mindfulness desmitificado
relajación

La traducción más cercana de mindfulness al español es ‘atención plena’, estar aquí y ahora, en el momento presente, sin rumiar eventos del pasado ni proyectar películas futuras. Ser un observador desapegado de los pensamientos y mirarlos con curiosidad, bondad y aceptación.

La práctica del mindfulness nace en el budismo e hinduismo hace más de 2500 años y la propia etimología de la palabra proviene del término ‘sati’ que en Pali (una de las lenguas del norte de la India) significa recordar, significa conciencia.

La atención plena es una herramienta para observar la mente, desarrollar la concentración, activar la inteligencia emocional, bajar los niveles de estrés y subir la conexión con la calma.

La atención plena es una herramienta para observar la mente, desarrollar la concentración, activar la inteligencia emocional, bajar los niveles de estrés y subir la conexión con la calma.

Investigaciones en neurociencia como las del Proyecto Shamatha de la Universidad Davis de California en su Departamento de Mind and Brain, confirman que la práctica de técnicas de  mindfulness ayudan a controlar los niveles de cortisol en el cuerpo (la hormona del estrés producida por las glándulas adrenales). Al bajar estos niveles automáticamente mejora la atención, la capacidad de razonamiento, se activa la memoria, incrementan las conexiones neuronales y somos menos reactivos a las circunstancias que nos tocan vivir.

Las investigaciones van mucho más allá del impacto en las emociones y comportamientos. Expertos de varias universidades liderados por un equipo de la Universidad Técnica de Munich concluyen que las personas que practican mindfulness tienen activadas zonas del cerebro como la ínsula (asociada con la compasión, la empatía y el auto conocimiento), se percibe un incremento de materia gris en el hipocampo (región esencial para la memoria), y porciones anteriores de la corteza que regulan los latidos del corazón, las funciones autonómicas y la presión sanguínea también reciben un impacto cualitativo inigualable.

Por dónde empezar

La buena noticia con el mindfulness es que todo el mundo lo puede practicar, no pertenece a una elite de meditadores avanzados o de yoguinis consagrados sino que se puede implementar en la vida cotidiana de manera orgánica y con resultados contundentes a nuestro favor.

En los tiempos que corren todos necesitamos de estas herramientas para calmar la mente y desarrollar ecuanimidad y perspectiva, balance y armonía.

Desmitificar el mindfulness es el objetivo y aquí van tres ejercicios para hacer durante el día. Si lo bajamos al cuerpo, el mindfulness es una experiencia maravillosa que nos cambia la vida.

!Practica y disfruta!

  • 1 Respira: sigue el aire que entra y sale por tu nariz sin manipular los tiempos de inhalación y exhalación. Solo sigue tu respiración natural focalizando en la entrada y salida del aire. Puedes contar hasta nueve y luego hacer la cuenta regresiva. Hazlo tres veces al día por un minuto como mínimo
  • 2-Encuentra tu pulso: con los dedos de la mano derecha toca tu muñeca izquierda para sentir el latido. Mientras lo haces respira para calmar la mente y lograr coherencia entre el ritmo cardiaco y tu respiración. Usa esta herramienta cuando sientas que vas a enfrentarte a estresores (situaciones que generan estrés) o para salir de mucha angustia
  • 3-Escaneo corporal: lo puedes hacer antes de dormir, siguiendo todas las partes de tu cuerpo desde los pies hasta la cabeza. Siente las partes que están en contacto con el suelo, las partes blandas y duras, registra tensiones y respira soltando y abriendo espacios para nuevas cosas.

@cynthiazakofficial