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Cynthia Zacks
Espacio mindfulness

Me lo digo, te lo digo, se lo digo al mundo

Cynthia Zak

Lo que te digo también me lo digo y, por ende, se esparce en el mundo y se hace comunitario.

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Foto: Mayo Clinic Health System Staff.

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La letra de una de mis canciones es un himno a las tres partes indispensables de la comunicación empática y profundamente mindfulness. Ese mindfulness del presente que nos saca del pasado rumiante o nos coloca en el futuro catastrófico, esa atención plena del aquí y ahora es lo único que nos salva y sana.

Si ven el título de la columna, deja muy claro de qué se trata: lo que te digo también me lo digo y, por ende, se esparce en el mundo y se hace comunitario.

Esto del lenguaje vale tanto para lo que nos desgasta como para lo que nos nutre y hace fuertes, cualquier cosa que le digo al otro tiene una directa repercusión dentro mío y así, sin darnos cuenta, es una emanación vibratoria que llega a todos lados.

Descubre: Mindfulness es un derecho humano

Los lectores estarán pensando que al entender esto nuestra responsabilidad con las palabras y los pensamientos es enorme y no se equivocan. Es así, a las palabras no se las lleva el viento ni entran por un oído y salen por el otro. Ellas tienen poder destructor o transformador y las investigaciones de lingüística y neurociencia más avanzadas confirman que una sola palabra es capaz de modificar todo nuestro metabolismo cada día.

La misma zona del cerebro que regula el latido del corazón es la que regula el habla y la comprensión del lenguaje, así que puede concluir que todo está íntimamente relacionado hasta el punto que somos los creadores y hacedores de nuestra realidad pero impactan fuertemente en la de los demás.

La lista de la conciencia

Es indispensable tomar acción, concientizar poco a poco lo que digo, lo que les digo a los demás y, por lo tanto, suelto al mundo.

Es imposible meter de nuevo en el frasco las palabras que ya salieron de nuestra boca, por más disculpas y perdones que pidamos, por más aclaraciones que queramos, ellas ya están sueltas y cumplen su cometido cualquiera sea.

También puedes leer: Caras y gestos, gatos y desorden: lo que ve la maestra de yoga en las clases en línea

Pero nunca es tarde, porque en este instante tienes la posibilidad de comenzar un camino nuevo que te instale en un lugar de atención plena y que entonces puedas pensar antes de hablar y preguntarte siempre si lo que vas a decir aporta algo, si es verdadero y si va a ayudar a la situación que se está viviendo.

Para esto practica lo siguiente:

-Haz la lista de las palabras que más usas en el dia.

Anótalas sin juicios, para que las puedas leer al final.

Observa cuáles son, qué contenido tienen y cuándo las has usado.

-Si son nombres propios, por ejemplo, mira por qué lo repites tanto y qué significa eso en tu vida.

-Sigue la lista como una tarea de conciencia por una semana hasta que nos encontremos en la próxima columna.

-Ahora mira cuáles puedes reemplazar por otras palabras que sean más positivas o amorosas.

Anota también tu cambio de lenguaje para que seas consciente de los avances que realizas.

Usa mi canción como un mantra o afirmación todos los días:

Me lo digo, te lo digo, se lo digo al mundo

Si te digo eres libre, me lo digo a mí mismo, me lo digo a mí mismo, lo comparto en el mundo.

Te lo digo eres libre, me lo digo yo soy libre, se lo digo al mundo somos seres libres.

Me lo digo, te lo digo, se lo digo al mundo.

Si te digo te quiero, y te abrazo muy fuerte, me lo digo a mí mismo y me abrazo muy fuerte.

Se lo digo al mundo, abrazo y respiro, abrazo este mundo, abrazo y respiro, abrazo este mundo.

Me lo digo, te lo digo, se lo digo al mundo.

Si te digo te escucho, y también digo gracias, me lo digo a mí mismo y que al mundo se expanda.

Se lo digo al mundo agradezco mucho.

Me lo digo, te lo digo, se lo digo al mundo.

Eres mi reflejo, cuando te veo me miro.

Te lo digo, eres mi reflejo.

Me lo digo, yo soy tu reflejo.

Se lo digo al mundo somos un espejo, somos un encuentro.

Somos un reflejo, somos todos uno.

Me lo digo, te lo digo, se lo digo al mundo.

Somos todos uno.

*Cynthia Zak es escritora, periodista, cantautora, maestra de yoga y meditación, conferencista internacional y directora de Mindfulness del Yomu Institute. Es la cofundadora del sistema de Mindfulness Yomu y emprendedora. Conoce más de ella en su canal de Youtube, así como en su podcastInstagram y Twitter.

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