Profeco colapsa ante la corrupción
Libertad bajo palabra

Periodista y abogado con más de 33 años de trayectoria. Reportero, comentarista y consultor experto en temas jurídicos. Premio Nacional de Periodismo José Pagés Llergo 2011. Especialista en el Poder Judicial de la Federación y analista político. Twitter: @jenroma27

Profeco colapsa ante la corrupción
Foto: Especial

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) se ha desdibujado durante el presente sexenio, ha sido reducida a una fachada de apariencias para simular que evita abusos y además es usada como plataforma política de su titular. Ricardo Sheffield solo se ocupa de proyectos personales que han resultado fallidos en su intento por figurar en su natal Guanajuato.

De origen panista y converso al morenismo de ocasión, guarda las apariencias para usar el cascarón vacío de una procuraduría de corte social que lamentablemente podría considerarse uno de los emblemas de esa corrupción actual que no se ha ido por decreto.

Denuncias sin resolver de parte de gasolineros que acusan extorsiones periódicas, oficinas completas entregadas al abuso en detrimento de empresas, distribuidores y prestadores de servicios que –hartos de tantas irregularidades de los muchachos de Sheffield– fueron el detonador de los reclamos dirigidos hacia Gobernación. Tuvo que intervenir Adán Augusto López para dar un manotazo en el despacho de un procurador soberbio que se creía inmune por sus participaciones de los lunes en el escenario teatral de las mañaneras en Palacio Nacional.

Mayo inició con una purga cuyos detalles fueron comunicados desde Bucareli para anunciar el cese de funcionarios en esa dependencia. Sin previo aviso, el paisano de todas las confianzas de Andrés Manuel López Obrador –recientemente elevado al podio de los suspirantes presidenciales rumbo a la sucesión en 2024 y el más poderoso del gabinete– rehizo el tablero de control en Profeco.

Se removió a quienes se venían desempeñando en las áreas más sensibles de la institución, se mapearon graves irregularidades que tienen seguimiento documental en la Secretaría de la Función Pública y el área anticorrupción de la Fiscalía General de la República.

Los relevos fueron designados sin pedir la opinión de Ricardo Sheffiled. En la subprocuraduría jurídica fue nombrado Miguel Ángel Chico Herrera, expriista que ha sido diputado federal y senador por Guanajuato, uno de los rivales políticos más notorios del todavía procurador.

También llegó relevo a la Dirección General de Verificación, de la cual dependen todos los servidores públicos que supervisan la actividad de vigilancia en aerolíneas, supermercados, tortillerías, tiendas departamentales, gasolineras y prácticamente a toda la cadena de distribución de bienes y servicios en el país. En esa posición desde la Secretaría de Gobernación fue designado Carlos Guillermo Priego de Wit, tabasqueño cercano a López Hérnandez.

Pobre Profeco, tan lejos de proteger la economía de los mexicanos y tan cerca del escándalo que la desmorona en el pantano de la corrupción.

EDICTOS

Sheffield se pasó de rosca con el berrinche expresado en las horas posteriores al bombazo de la limpia fulminante. Todavía aturdido, subió un tuit en su cuenta personal en donde aseguró: “Ninguna irregularidad hay en Profeco. Ni causa, ni proceso”. También cuestionó los nombramientos, que dijo carecían de sustento. Le anticipo que el predador pronto será depredado.

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