El cine: pasión y vida
Archipiélago Reportera cultural egresada de la ENEP Aragón. Colaboradora en Canal Once desde 2001, así como de Horizonte 107.9, revista Mujeres/Publimetro, México.com, Ibero 90.9 y Cinegarage, entre otros. Durante este tiempo se ha dedicado a contar esas historias que encuentra a su andar. Twitter: @campechita
El cine: pasión y vida
Foto: Facebook GIFF Rally Universitario

Si quieres algo que nunca tuviste, debes hacer algo que nunca hiciste. 

Anónimo

La brisa del verano y sus calores se perciben distinto en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF), encuentro que surgió como plataforma de cortometrajes y que 25 años después se posicionó como uno de los festivales punteros de nuestro país. 

Si bien ese cambio de formato corto a largometraje y luego experimentación con nuevos formatos ha sacado varias ronchas, porque tenemos la idea de que las cosas deben seguir su camino, el equipo del GIFF –liderado por Sarah Hoch y Ernesto Herrera (+)– ha crecido con el avance de la tecnología, se ha puesto metas que parecían imposibles, desde tener invitados como Fatih Akin, Peter Greenaway, Oliver Stone, hasta ser la plataforma de presentación de realizadores como Michel Franco, Amat Escalante y tantos otros.

En su Rally universitario ha habido de todo, pero la experiencia de filmar un corto en un tiempo récord fue para muchos jóvenes la oportunidad de su vida para descubrir en carne propia si hacer cine era lo suyo.

Para este #Archipiélago, no me centraré en la jugosa programación del festival, para eso les sugiero se asomen a la nota de José Arrieta, lo que quiero contarles es la experiencia de estar en el GIFF. Durante varios años, muchos en realidad, he tenido la oportunidad de cubrir el festival y desde el principio fue un caramelo que se disfruta poco a poco y regularmente tiene un relleno cremoso que provoca una adicción que se satisface una vez al año. 

En los primeros años me acababa la suela de los tenis por querer abarcar todas las actividades, asistir a las charlas, presentaciones editoriales, funciones, homenajes, cine en el panteón, fiestas, todo. En gran medida porque era una forma de hacerme presente y con ello acortar la distancia con las, los y les invitades, de verme en todos lados ya me saludaban y era más fácil pedirles una entrevista.

Hubo un par de años que gracias al corazón y empatía de Pepe Abrego y Chavecita, entonces jefes de prensa, pude llevar conmigo a la hija, ella siendo muy niña un día estaba de compañera de Marga López en San Miguel de Allende tomándole fotos con su cámara desechable, con Yotzmit, Jorge Rendón, Jacobo Márquez, Rodolfo Mercado y Margarita Ortega, quienes en su tiempo han llevado la prensa del GIFF. Siguió esa confianza y me otorgaron las facilidades para tener acceso a entrevistas con los invitados internacionales, se volvió una costumbre y eso para mí ha sido oro puro. Recuerdo con mucho cariño el día que me invitaron a conducir una alfombra roja, Corea del Sur era el país invitado y eso fue un empujón que me hizo rebasar mis propios límites.

En este punto, para quienes me leen, me gustaría provocarles y con ello generar pasión en todo lo que hagan, justo como Sarah y Ernesto, dupla maravilla que sin achicarse por los embates, pandemia y pérdidas le han entrado al toro por los cuernos y en esa corrida contagian a quienes estamos en el mismo redondel. 

Sin hacer mayor alarde de lo que me han dejado hacer en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato, agregó que si en estos días pueden ir a León, San Miguel de Allende o Irapuato, vayan a vivir la experiencia del festival, más si están estudiando comunicación, medios audiovisuales o cine, les cambiará la vida y guardarán la experiencia como una de las mejores de su vida. 

Vamos por más, ¡más cine, por favor!