La revancha de Delfina
#LaCasadelosEspejos

Periodista. Editor de Política en La-Lista.

La revancha de Delfina

“Delfina no perdió, se la robaron”, alcanzó a decir el dirigente de Morena, Mario Delgado, tras el mensaje sobre la designación

Esa idea cargan los morenistas y el propio Andrés Manuel López Obrador desde el 2017, cuando la maestra se quedó a menos de tres puntos (unos 170 mil votos) de ganarle a Alfredo del Mazo, hoy gobernador del Estado de México. 

Lo que viene ahora es la revancha. Del Mazo si bien no es candidato, influirá en la designación del mismo, quien podría ser mujer

En estos seis años, la carrera de Delfina no vio ningún despunte. So lo siguió lo que dictó su líder: primero, dejó la senaduría, que ganó en 2018, para ser la coordinadora de los programas de desarrollo en el Estado de México, mejor conocida como súperdelegada. Ahí estuvo hasta febrero del año pasado, cuando se necesitaba un reemplazo en la SEP porque Esteban Moctezuma había sido designado como embajador en Washington. 

Delfina volvió a seguir el llamado de su líder: dejó la coordinación que tenía, siguió sin pisar el Senado y se dedicó a la SEP. 

Expertos consultados por La-Lista coincidieron en que la gestión de la maestra al frente de la SEP no fue sobresaliente. 

“Tú no puedes tener políticos haciendo política pública, liderando la SEP en su momento más crítico en prácticamente un siglo”, señaló Viri Ríos, quien apuntó que con la pandemia 800 mil jóvenes dejaron la escuela. 

Ahora, tácitamente, López Obrador avaló que Delfina se fuera a competir de nuevo por el Edomex. Desde septiembre del año pasado, el mandatario dijo que Delfina sufría una campaña en su contra, luego de que las autoridades electorales habían multado a Morena por los salarios retenidos cuando Gómez era la alcaldesa, y este dinero fue a dar al partido. 

“¿Qué es lo que seguramente está sucediendo? Que ya la ven a la maestra como posible candidata”, afirmó López Obrador entonces. El único que la veía en ese momento para ese puesto era él. 

Llegaron las famosas encuestas de Morena –que hay que reconocer que ahora se hicieron mejor que en otras selecciones– y Delfina francamente no tuvo competencia. En la primera arrasó con casi 50% y en la segunda se acercó al 40%. 

En los próximos días, Delfina dejará la SEP y se adentrará a una campaña soterrada, para empezar la de verdad en los primeros meses del 2023. Para entonces ya sabrá quién es su contrincante o contrincantes. Si el PRI, el PAN y Movimiento Ciudadano van por separado, a ella le conviene porque el voto se va a dividir y ella tiene los positivos de Morena como marca. 

Si no pasa nada extraordinario, Delfina podría ser la próxima gobernadora, tras una primera campaña fallida, como en su momento pasó con Layda Sansores, Cuitláhuac García y Salomón Jara, quienes aplicaron la segunda es la vencida.

Y el PRI-PAN-PRD llegaría al 2024 con otra derrota en la bolsa, que ni ganando Coahuila podría nivelarse, por el tamaño de pastel que es el Estado de México. 

La revancha de Delfina parece cantada.

Espejos rotos. Esta semana, LaLista entrevistó a Enrique Vargas del Villar, el aspirante del PAN. Si la puede leer completa, no tiene desperdicio. Dice que primero está la alianza y después su candidatura, pero parece que trabaja exactamente al revés.