El otro velo de la historia
De Realidades y Percepciones

Columnista. Empresario. Chilango. Amante de las letras. Colaborador en Punto y Contrapunto. Futbolista, trovador, arquitecto o actor de Broadway en mi siguiente vida.

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El otro velo de la historia
Decenas de personas protestan por la muerte de Mahsa Amini. Foto: EFE.

La última semana, Irán, los países islámicos y el mundo hemos sido testigos de la barbarie, el fanatismo y el patriarcado latente. Del feminicidio “religioso” y cultural que corre por las venas y cruza fronteras.

Un hecho cometido por la llamada “policía moral”, de bajos instintos, ha evidenciado los abusos a los que son sometidos día a día millones de mujeres. 

Quitarse el velo y enseñar el cabello es hoy un símbolo de libertad, es un grito, es un acto rebelde frente a un Estado opresor y una sociedad que ha permanecido callada, permisiva y cómplice.

Mahsa Amini, mujer de 22 años, caminaba por la calle hacia la muerte sin saberlo. Su pecado: no llevar bien puesto el velo. La sentencia: una ráfaga de golpes a manos de autoridades que supuestamente “promueven la virtud y previenen el vicio”. 

La tragedia no se cuenta sola, las marchas llenan las calles, las voces inundan el cielo y los puños rompen el silencio.

En el otro velo de la historia, el 19 de agosto de este año, Abigail Hay Urrutia fue detenida por las autoridades de Salina Cruz, Oaxaca. Su falta: discutir con su pareja en la vía pública. La sentencia: la muerte en los separos a los que fue llevada. 

La tragedia sí se cuenta sola, las calles permanecen vacías, las voces se diluyen en el tiempo y los puños se los lleva el viento. 

Porque a pesar de la gran lucha feminista que se vive en el país, me duele aceptar que hemos normalizado a tal grado la violencia que un encabezado sustituye al siguiente y las muertes se entierran en el olvido colectivo. 

Porque tenemos que reconocer la fuerza de las voces y el acento de las mujeres en México, pero la inercia se resiste y no cede.

Quizás no exista la obligación del uso del hijab (velo) ni normas escritas de cómo debe o no comportarse una mujer, pero en los hechos existe un velo que pretende invisibilizarlas, un velo de impunidad que protege a las autoridades, un velo que privilegia a los hombres, un velo que se ignora desde el Estado. 

Reglas no escritas que obstaculizan a las mujeres. Derechos que les son restringidos y fanatismos velados bajo violencias cotidianamente permitidas. 

En este velo de la historia, Abigail es una más, de muchas, que no provocan que los puños rompan silencios ni las voces sentencien responsables. 

Todas deben ser Debanhi Escobar, Marisela Escobedo y Mahsa Amini. Aquí y allá.