Con la nueva variante de Covid-19 en todo el mundo, no es suficiente nada más esperar la vacuna
Foto: MICHAEL REYNOLDS/EFE.

Las nuevas variantes de Covid-19 cambiaron la naturaleza de la pandemia. No podemos enfrentar la situación de la misma forma que en marzo o que en noviembre. Nuestra respuesta tiene que variar conforme a la situación.

Queda claro que la variante B117 de Covid-19 ya se estableció en todo Reino Unido. Se calcula que su transmisión es 56% mayor que las variantes que ya existían y es probable que para mediados de enero constituya el 90% de los casos. Según los informes del gobierno de Reino Unido incluso las restricciones de fase 4 no son suficientes para frenar el contagio. De hecho, ninguna medida va a ser suficiente para controlar la pandemia. Lo que necesitamos es una respuesta integrada que reúna todos los instrumentos que tenemos para controlar la infección..

¿Cómo hacemos esto? Mis colegas y yo en Independent Sage proponemos un plan de emergencia de cinco puntos que podría ayudar a Reino Unido a crear una estrategia con gran alcance para enfrentar la crisis. Las cinco partes del plan tienen que sincronizarse y tienen que acompañarse de una campaña de comunicación.

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En primer lugar, está la pregunta de la vacunación. El rol de vacunación es parte de la estrategia para combatir el Covid-19 y tiene que acelerarse como asunto de urgencia. Esto tiene que organizarse con los más de 8,000 médicos generales de Reino Unido, a los que hay que apoyar con colaboradores adicionales y recursos y tienen que coordinarse por medio de las estructuras de salud pública local.

Sin embargo, la vacunación no puede ser la única estrategia. Esto se debe a que aunque se cumpla el objetivo de 2 millones de vacunas a la semana como indican los miembros del grupo del modelo de influenza del gobierno, todavía hay incertidumbre sobre la duración de la inmunidad y sobre el impacto de su transmisión y las restricciones sobre su uso en algunas poblaciones como niños, mujeres embarazadas y amamantando.

Todo esto se exacerba por el hecho de que debido al alto grado de infección de la nueva variante, una mayor proporción de gente tiene que vacunarse para que se pueda adquirir la inmunidad de la población. A mediano plazo seguirá habiendo sectores entre la población en los que la infección siga circulando, con ciclos de contagio inevitables. La vacunación puede complementar pero no suplantar otras intervenciones.

Esto nos lleva al segundo punto. Las medidas de control nacionales son indispensables. Se necesita una mayor restricción en dos áreas importantes. La primera es la de los viajes personales, especialmente los internacionales. Tienen que monitorear y regular efectivamente con una solicitud previa para viajar hacia dentro o hacia afuera de Reino Unido y una prueba negativa de PCR antes de viajar y un aislamiento controlado a la llegada. La segunda área es la educación. Las escuelas tienen que permanecer cerradas hasta que los edificios sean lo suficientemente seguros para los alumnos y los maestros. Esto incluye que los grupos sean más chicos, lo que requiere de la contratación de más maestros y de salones extras, y ventilación adecuada y máscaras gratis para los alumnos.

Por default, las clases en las universidades tienen que ser en línea, al menos hasta Pascua. Esto permitirá a los alumnos quedarse en casa y evitar problemas por viajar y las multitudes en el campus. Para los alumnos de educación básica, educación media y universidad tiene que garantizarse el acceso a computadoras y wi-fi para garantizar que todos puedan estudiar por vía remota. Los niños que no tienen espacio para estudiar en casa tendrían que tomar clases con los niños vulnerables y con los hijos de los trabajadores esenciales.

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Nuestro tercer punto se refiere a las pruebas, el seguimiento y el aislamiento. A lo largo de la pandemia, el gobierno ha dejado el tema del sistema de pruebas en los números de personas que las toman. Sin embargo, las pruebas son la primera parte del proceso. Tendría que ser parte de una estrategia diseñada para rastrear contactos tan pronto como sea posible para aislarlos y evitar que infecten a otros. Para esto se necesita un rastreo hacia adelante para identificar a las personas que se pudo haber contagiado, pero también hacia atrás para saber de dónde salió.

Los contratos por fuera del gobierno de pruebas y rastreo demuestran que el sector privado no está a la altura, ni puede estarlo. El seguimiento efectivo y el aislamiento con apoyo depende del equipo de salud pública local que conoce su territorio y que tiene la confianza de la comunidad. Es urgente “remodelar el sistema de salud” para el sistema de pruebas.

El apoyo práctico es necesario para permitir que la gente se aísle. El fracaso para enfrentar este tema en Reino Unido ha provocado que menos de 20% de las personas con síntomas mantengan el aislamiento y contrasta de forma notable con los índices de 90% y 95% que se alcanzaron en lugares como Nueva York, que apoya el aislamiento con asistencia financiera y acomodación en hoteles y el cuidado de las mascotas.

Siguiente punto, los lugares de trabajo. Cuando el gobierno relajó las restricciones en julio, le dejaron la responsabilidad a los empleadores y a los dueños de las instalaciones para que establecieran  lineamientos de seguridad con guía limitada, apoyo mínimo, y casi ninguna regulación. Si bien muchas empresas han trabajado duramente para asegurar que se implemente la mitigación de Covid-19, la realidad es otra. Resulta crucial que se implementen sistemas robustos para prevenir que la infección se extienda. Tiene que haber fondos  para hacer los cambios necesarios. Se tienen que inspeccionar las premisas y certificar a los que cumplen las normas requeridas. Con esto se tendría la ventaja de aumentar la confianza del público para asistir a lugares certificados como tiendas, hoteles, etc.

Por último, el apoyo financiero para el público es crucial. La desigualdad está jugando un papel central en esta pandemia. La enfermedad afecta más fuerte a las poblaciones vulnerables al igual que las medidas que se aplican para controlarla. La gente con menos recursos tiene más probabilidad de perder el empleo y de sufrir financieramente que los más afluentes, muchos de los cuales han obtenido ganancias con esta pandemia. Las medidas firmes que proponemos no pueden darse ni moral ni prácticamente sin el apoyo para las personas y los negocios locales que puedan ser los más afectados.

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Hasta el momento el Reino Unido, con una población de 67 millones y 70,752 muertes por Covid-19 registra 30,000 casos nuevos diariamente y especula sobre las medidas necesarias. Por su parte,  Australia con una población de 25 millones de personas y 909 muertes por Covid instituyó restricciones inmediatas y de gran alcance en Sydney cuando tuvieron un “brote” de 38 casos. Alguien dijo: “Vamos a empezar pronto, con fuerza y sacaremos a este bebé”. Este mantra sería muy bueno para la pandemia en general. Nuestro plan es sólo lo mínimo que tiene que implementarse, sin demora.

Stephen Reicher es profesor de psicología de la Universidad de St. Andrews y miembro de Independent Sage. Este texto se escribió después de amplias discusiones y participaciones de los miembros del grupo.