2021 fue el peor año registrado en materia de abuso sexual infantil en internet, según IWF
Los niños más jóvenes son el objetivo de los adultos manipuladores sexuales de internet, reveló la investigación. Foto: Peter Byrne/PA

Durante el confinamiento aumentó la manipulación con fines sexuales de menores, según una nueva investigación que reveló que se triplicó el número de imágenes de abuso sexual en internet en las que aparecían niños de siete a 10 años.

La Fundación para la Vigilancia de Internet (IWF) reportó su peor año registrado en materia de abuso sexual infantil en internet en 2021, ya que confirmó 252 mil URLs que contenían imágenes o videos de niños siendo abusados sexualmente, comparado con los 153 mil del año anterior. La organización benéfica, con sede en Reino Unido, señaló que observó un gran aumento del material generado por ellos mismos –en el que los niños son manipulados para que graben sus propios abusos antes de compartirlos en internet– y que el aumento más rápido de este tipo de material se produjo entre los niños de siete a 10 años.

La IWF indicó que el aumento de los casos podría estar relacionado con los confinamientos de Covid-19, los cuales obligaron a las personas a permanecer en sus casas y llevaron a millones de personas a pasar más tiempo en internet. La IWF señaló que los confinamientos provocaron que los niños más pequeños se convirtieran en el objetivo a “escala industrial” de los adultos manipuladores sexuales de internet.

“Los expertos en seguridad infantil indican que durante la pandemia los niños más pequeños recurrieron en mayor medida al internet, y que pasar más tiempo en internet los puede volver más vulnerables a las comunidades de delincuentes que buscan encontrar y manipular a los niños para que graben en cámara sus propios abusos sexuales. Estas grabaciones son compartidas posteriormente entre otros delincuentes a través del internet abierto”, indicó el informe de la IWF.

En 2021, la IWF registró 182 mil casos de material generado por los propios menores. De estos casos confirmados, 27 mil correspondieron a niños de siete a 10 años, lo que representa más del triple de la cifra registrada en 2020. Una vez que la IWF confirma que las denuncias de abuso –en su mayoría procedentes de los ciudadanos, la policía, las empresas tecnológicas o los propios analistas de la IWF– son auténticas, son notificadas a las autoridades de los países donde se encuentran los servidores que alojan dichos contenidos.

La IWF señaló que el principal grupo de edad de material de abuso sexual generado por los propios menores sigue siendo el de los niños de 11 a 13 años, con 148 mil denuncias presentadas a la organización el año pasado.

Los niños son el objetivo, son contactados, manipulados y abusados por los delincuentes a escala industrial“, dijo Susie Hargreaves, directora ejecutiva de IWF. “Con mucha frecuencia, estos abusos sexuales ocurren en los cuartos de los niños en los hogares, sin que los padres se den cuenta de lo que los extraños con conexión a internet les hacen a sus hijos”.

El jueves, la Cámara de los Comunes examinará un informe elaborado por un comité conjunto de parlamentarios y pares sobre el proyecto de ley de seguridad en internet, el cual impone a las empresas tecnológicas la obligación de proteger a los niños de los contenidos nocivos, así como impedir la proliferación de contenidos y actividades ilegales, como la pornografía infantil. En respuesta a las cifras de la IWF, el jefe de la política de seguridad infantil en línea de NSPCC, Andy Burrows, señaló que era “crucial” que se reforzara el proyecto de ley para evitar la manipulación sexual infantil en internet.

Las cifras se publicaron paralelamente al lanzamiento por parte del gobierno británico de una nueva campaña de seguridad en internet, Stop Abuse Together, para ayudar a los padres y cuidadores a detectar las señales de abuso. La ministra de Protección, Rachel Maclean, dijo: “Mantener la seguridad de los niños es una de las máximas prioridades de este gobierno y estamos comprometidos a hacer todo lo posible para combatir la creciente identificación del abuso sexual infantil en internet”.