500 años de la caída de Tenochtitlan: El gobierno solo victimiza a los indígenas
Una maqueta del Templo Mayor en Ciudad de México protagonizará la conmemoración de los 500 años de la conquista. Foto: Daniel Hernández / La Lista

Este viernes, se conmemoran 500 años de la caída de Tenochtitlan, un 13 de agosto de 1521, pero también se empalmará con la supuesta de fundación de esa ciudad 200 años atrás. Aunque esa fecha no es del todo precisa para los historiadores.

Desde que inició el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, ha habido controversias relacionadas con la historia y el llamado encuentro de dos mundos, como se ha denominado a la llegada de Hernán Cortés a México, que concluyó con la fundación de la Nueva España.

Sin embargo, para la escritora Sofía Guadarrama, los 500 años de la caída de la gran Tenochtitlan son de importancia aunque el montaje de la maqueta del Templo Mayor en el Zócalo es un acto demagógico, sobre todo mientras hay otras formas de atender a algunos de los elementos de la conmemoración, como las poblaciones indígenas o las zonas arqueológicas.

“La importancia de conmemorar los 500 años de la caída del imperio mexica es bastante porque primeramente no vamos a volver celebrar otros 500 años, por lo menos nuestra generación. Mucha gente no lo entiende y lo ha mal interpretado como una celebración, pero se conmemoran 500 años de la caída de un imperio, que no es precisamente un imperio amigable como se ha querido romantizar por muchos grupos, incluyendo indigenistas, que quieren guardar en la memoria solo lo bueno de los mexicas. Hay muchas cosas buenas, pero también muchas que eran malas”, defiende.

Respecto a esta instalación en la Plaza de la Constitución se ha desatado un debate desde sus acabados hasta si es que ha habido una inversión pública, elemento que la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México ha negado, pues se tratarían de recursos privados de la empresa Ocesa a través de una condonación de impuestos.

En contraste, cuestiona la escritora, los recursos empleados para este fin podrían haberse utilizado, por ejemplo, para reparar el techo del Templo Mayor que se dañó en abril pasado tras la caída de una fuerte tormenta con granizo en la Ciudad de México.

“Era mucho más barato arreglar ese problema del Templo Mayor que hacer la maqueta, pero no era redituable política o electoralmente porque si tú le dices a la población ‘Ya arreglaron el techo del Templo Mayor’, te puedo asegurar que más del 80% de la ciudadanía no tenía idea que se había caído el techo, caso contrario de la maqueta. Y lo confieso porque a mí también se me hace algo interesante, pero políticamente lo encuentro como un acto demagógico. Ojalá esta maqueta se hubiera hecho en tiempos mejores”, comenta.

En entrevista para La-Lista, Guadarrama Collado, quien lanzará en noviembre su libro Tlatoque, somos mexicas, sobre el inicio del imperio mexica y la alianza que derrocó al gobierno de Maxtla, tlatoani de Azcapotzalco, considera que hay personas y grupos que buscan guardar solo la memoria de las cosas buenas, aunque como todo, incluyendo los personajes históricos como el sacerdote Tlacaelel, tienen sus claroscuros. Sin embargo, esa narrativa se explotó de buena manera en otros momentos, como previo a la Guerra de Independencia.

“Los indígenas eran la carne de cañón, los que iban al frente a morir primero y para ello les empezaron a engañar con estos nuevos discursos, cuando para esa época los indígenas no tenían conocimiento sobre la etapa mexica porque no tenían educación, sino información básica, lo que aprendían de sus abuelos, pero de la historia como tal no tenían conciencia. Desafortunadamente es lo que lograron los independentistas y continuaron los presidentes después de la Revolución“, señala.

Construcción de Maqueta del templo mayor en el Zocalo de la CDMX 500 años de conmemoración de la conquista
Una maqueta del Templo Mayor en Ciudad de México protagonizará la conmemoración de los 500 años de la conquista. Foto: Daniel Hernández / La Lista

Para la autora de Enigmas de los dioses del México antiguo (2018) y La Conquista de México Tenochtitlan (2019), acciones como exigir disculpas a España por la conquista son con la intención de distraer a la población y alejarlos de los temas importantes, no solo sociales, sino también históricos.

“Primero con las cartas de Carlos V, con el supuesto deseo de traer de regreso el penacho de Moctezuma, luego el factor de cambiarle la fecha a la fundación de México-Tenochtitlan para que todo en este año pudiera parecer que se alinearan los astros, porque según este gobierno la fundación ocurrió en 1321, cuando en realidad fue en 1325, pero para 2025 el presidente actual ya habrá terminado su sexenio, pero entonces esa celebración no le iba a tocar a él”, afirma.

Sofía Guadarrama además se pronuncia en torno al problema que ha representado el tener la historia marcada por héroes y villanos y que no reconozcamos nuestras raíces mestizas, pues si bien las culturas originarias parecen encumbrase por la población mexicana, en la práctica, las identidades indígenas solo se usan como un discurso que no resuelve la confusión identitaria.

“México tiene un conflicto muy severo de identidad. Los mexicanos, aunque muchos pueden ponerse la playera de mexicanos, no se sienten indígenas, pero tampoco españoles ni mestizos. En particular porque desde las altas esferas del gobierno se quiere manipular esto para victimizar, en este sexenio en particular, a los indígenas, pero sin defenderlos ni darles fuentes de trabajo ni lo que se prometió en campaña. Resulta que este gobierno ha generado más pobres. El mestizaje desafortunadamente a muchas personas no les gusta, aunque lo digan de labios para fuera, no se sienten honrados por el mestizaje, sino lo ven algo ofensivo”, sentencia.