Leo por placer
Archipiélago Reportera cultural egresada de la ENEP Aragón. Colaboradora en Canal Once desde 2001, así como de Horizonte 107.9, revista Mujeres/Publimetro, México.com, Ibero 90.9 y Cinegarage, entre otros. Durante este tiempo se ha dedicado a contar esas historias que encuentra a su andar. Twitter: @campechita
Leo por placer
Foto: Canva

Un lector vive mil vidas antes de morir. El que nunca lee solo vive una.

George R.R. Martin

La semana pasada compartimos en este espacio La-Lista de libros para leer en familia. En el correr de los días, durante el proceso de seleccionar los libros para la segunda parte de estas provocaciones se pusieron frente a mí tres libros que me resultaron idóneos para compartirles. Debo confesar que no tuve el tiempo para verificar si acaso están disponibles en librerías, pero dadas también las aseveraciones de cierto personaje, quien dijo que “Leer por goce, es un acto de consumo capitalista”, me comprometo a darme un tiempo para rastrearlos y compartirles coordenadas y si de plano no hay disponibles, pues a compartir el PDF.

Bien, dirán y ¿cuáles son esos libros? Ahí les van… La primera sugerencia es Nada es para tanto, de Óscar de la Borbolla. Es una novela autodefinida como lépera, divertida, erótica y nada recomendable para menores de edad, relato antirromántico inscrito en el género de la Ucrania, el cual da cuenta de momentos reales, históricos pero con ciertas licencias. Un libro que hay que leer de acuerdo a su época. La primera edición fue en 1991 y en pleno 2021, gran parte de lo que le sucede a Gabriel es narrado con tal libertad que puede resultar incomoda. Ya me dirán.

Toca turno de La invención de la soledad, de Paul Auster. Este libro fue publicado en 1994 y es revelador, tal como la cita de Heráclito: “Si busca la verdad, prepárate para lo inesperado, pues es difícil de encontrar y sorprendente cuando la encuentras”. Lo comenzó a escribir Auster cuando supo de la muerte de su padre, un rebuscar en la memoria, eso que provocó un herida que nunca cicatrizó, las huellas que el padre dejó y se convierten en ese legado inquebrantable.

La última de La-Lista es La casa de usted y otra viajes, de Jorge Ibargüengoitia. Debo presumir la edición de Joaquín Mortiz con portada de Joy Laville, libro editado en 1991 que leí como aquel libro de Gabriel García Márquez que literal se leía por página, ya que se deshojó. Se trata de la tercera y última entrega de la selección realizada por Guillermo Sheridan de los artículos de Ibargüengoitia, son textos publicados en el Excélsior de 1969 a 1976, así como de otros tantos que en su momento fueron publicados en a revista Vuelta, en la sección En primera persona. El compilado que nos lleva a viajar por Jacala, Xilitla, pasando por el hotel Taninul, el bar Tabachín, la Terminal del Norte, entre otros lugares que el escritor originario de Guanajuato plasmó en cada una de sus colaboraciones, las cuales, dicen, gozaba en su pequeño piso en París, justo antes de la siesta y lo hacía diciendo: “¡ay, soy un chingón!”.

Tres insinuaciones que me vienen de la época estudiantil, de cuando las lecturas muchas veces venían de la biblioteca escolar, las fotocopias, el pasarse horas en el Sanborns de los Azulejos y cuando ya había juntado un dinero, recorrer las calles de Donceles a la espera de que algún personaje hubiera ido a vender a las librerías de viejo uno de esos libros anhelados para solventar su jornada y sin saber, hacernos un gran regalo.

Sin ánimo de verme con la vara de las buenas practicas y valores, mi intención con este #Archipiélago no tiene otro afán que provocarles las ganas de entrarle a la lectura, hay múltiples maneras de hacerlo y créanme que al hacerlo abrirán tantas puertas que su mundo no tendrá límites. Se animan a compartir sus lecturas preferidas, los leo…