Britney, mil veces rota
Decidencias

Escritora y periodista independiente. Feminista. Ha publicado en medios como Chilango, Animal Político, Emeequis, Quién, Cambio, Esquire, entre otros. Coautora de Amar a madrazos, Los Nadie, A mí no me va a pasar y Siempre estuve en riesgo. Twitter: @baronesarampant

Britney, mil veces rota
Foto: Facebook / Britney Spears

Una mujer no trae instructivo. De traerlo, no faltaría los que hábilmente describirían las diferentes formas de romper a una mujer. Una mujer rota puede valer más de lo que podemos imaginar. Pero ¿hemos pensado en ello? Tal vez no. Las mujeres padecen el fenómeno de la violencia con muchas manifestaciones y en algunas ocasiones romperlas es fructífero para sus agresores.

Pienso en el delito de trata de personas y la “bienvenida” que dan a las mujeres para que sepan cómo será su vida en ese negocio. Si una violación tras otra en un sólo día no es romper a las mujeres, ¿qué es?

La violencia a la que son sujetas las mujeres puede ser de muchas formas, incluso silenciosa y totalmente mordaz, como la conocida como gaslight que las enloquece totalmente. 

Britney Spears podría parecer una mujer a prueba de fallos. Ella, totalmente imponente, hermosa y que su fuerza lucía en los escenarios ahora está rota. Lleva mucho tiempo rota. 

La historia ha brincado a la luz porque desde 2008 la cantante se encuentra sujeta a un estado de interdicción bajo la tutela de su padre, quien maneja y controla su patrimonio, además de sus activos financieros y decisiones personales. 

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Emma González escribe en Nexos una explicación muy clara para entender la interdicción: “La interdicción es un recurso legal antiquísimo que arrastramos de los códigos napoleónicos, y que se pensó para proteger los bienes y no a las personas. La intención era que quien se encontraba ‘privado de la razón, en estado de idiotismo o demente’  no pudiera acceder a los bienes que de otro modo le pertenecerían, pues había una alta posibilidad de dilapidación. Por esta razón había que restringir su capacidad de ejercicio, es decir, de actuar en nombre propio sobre esos bienes. Entonces, la celebración de cualquier acto jurídico como casarse, contratar o ser contratado, heredar o tener la guardia y custodia de sus descendientes queda restringida o imposibilitada, pues la persona interdicta sólo puede actuar a través de terceros, quienes asumen su tutela y curatela, respectivamente, a través de un juicio”.

Las razones del estado de interdicción de Britney Spears fueron las crisis nerviosas que sufrió y un diagnóstico de enfermedad mental tras ser internada en un hospital psiquiátrico. 

Esta es una oportunidad de hablar sobre la salud mental y, aunque de Britney solo tenemos memoria de aquel día que se rapó o que atacó a los paparazzis con un paraguas, probablemente ella conocía el futuro de su propia historia y aunque nadie lo notó, parpadeó varias veces para pedir ayuda. 

La historia de la Mona Lisa

Era diciembre de 2004, cuando Britney, después de una llamada, se presentó en la estación de radio KIIS-FM con un disco para pedir que tocaran su canción. 

Reprodujeron Mona Lisa como parte de un material que se lanzaría en verano de 2005, la canción pertenecería a un álbum que tentativamente se llamaría Original Doll y que nunca vio la luz.

La canción fue escrita por Britney en conjunto con Teddy Campbell y Dave Kochanski y la letra es casi el prólogo de lo que sucedería más adelante, lo que da de pensar que Britney no la estaba pasando bien y que quizá todo estaba en escalada para lo que pasaría en el futuro.

La canción no suena al pop brillante que esperaríamos de ella, posee el toque de obscuridad que deviene en una confesión. 

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This is a story about Mona Lisa/The Mona Lisa
Ladies and gentlemen, I’ve got a little story to tell/About Mona Lisa, and how she suddenly fell/Now, see, everyone knew her, they knew her, oh, so well/Now I am taking over to release her from her spell.
She was taken under, drowning in her seat/Running like an angel, she was crying and could not see/Now, see, everyone’s watching as she starts to fall/They want her to break down/There will be a legend of her fall.
Esta es una historia sobre Mona Lisa/La Mona Lisa
Damas y caballeros, tengo una pequeña historia que contar/Acerca de Mona Lisa, y cómo de repente cayó/Ahora, mira, todos la conocían, la conocían, oh, tan bien/Ahora me hago cargo para liberarla de su hechizo.
Ella fue abatida, ahogándose en su pena/Corriendo como un ángel, llorando sin poder ver/Ahora, mira, todo el mundo está mirando como ella comienza a caer/Quieren que ella se derrumbe/Habrá una leyenda de su caída.

El 2004 fue el mismo año en que Britney tuvo a su primer hijo, Sean Preston, y se casó con Kevin Federline.

En 2005 tras el lanzamiento de la Canción Do Somethin’, Britney Spears se acreditó como Mona Lisa cuando firmó como directora de la pieza y dijo en una entrevista a MTV. “Creo que es como mi alter ego, cada vez que tengo ganas de ser mala o posiblemente molestar a la gente para hacer las cosas bien. Es un poco más fácil que me llamen ‘Mona Lisa’ en lugar de Britney”.

Britney ya necesitaba vestirse de otra persona para hacer las cosas. Poner otra cara, pensar que era otra, fugarse de sí misma. Cuando estás rota lo que buscas es dar otro rostro.

Ellos quieren que ella se derrumbe

La demanda de divorcio entre Spears y Federline tuvo lugar en noviembre del 2006, un mes después del nacimiento de Jayden James, su segundo hijo. La razón de la separación se menciona como “diferencias irreconciliables” pero se conoce que mantenían diferencias por la negativa de él a dejar las fiestas

Lo que vendría después sería la escalada al famoso breakdown que presenciaríamos todos a través de los medios. 

El 15 de febrero de 2007, Britney ingresó a un centro de rehabilitación donde permaneció menos de 24 horas. El día siguiente sucedieron las imágenes que le dieron la vuelta al mundo: Britney tomando una máquina para raparse la cabeza.

En algunas entrevistas se rescata que tras la escena de la estética, Britney entró a un estudio de tatuajes y la tatuadora Emily Wynne-Hughes le preguntó “¿por qué te rapaste?”. Su respuesta fue: “Solo no quería que nadie tocara mi cabeza. No quiero que nadie toque mi cabello. Estoy harta de que la gente toque mi cabello”.

Algunas versiones de esta declaración hacen referencia a su cabello, algunas otras solo dicen que no quería ser tocada. 

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Para ese momento ella ya estaba cruzando el límite. El 23 de febrero sucedió el ataque con un paraguas a un auto de los paparazzis. La verdadera razón de que ella perdiera el control había sido que acudió a casa de Federline para ver a sus hijos y al no tener respuesta arrancó contra los paparazzis que la acosaban de forma constante. Estar rota también puede ser un espectáculo.

La cosa no terminó ahí. El 9 de septiembre de 2007 presentó en los MTV Awards el sencillo Gimme more, donde los medios criticaron sus extensiones y su atuendo pero si atendemos al evento donde se liberó de su cabellera y su declaración, la vemos contenida en sus movimientos e histriónicamente siendo tocada por los bailarines. De algún modo parece que los sucesos le exigen que aprenda la lección. Ella es un personaje para ser exhibido y manoseado. No es dueña de ella misma.

En octubre de ese mismo año, Britney perdió la custodia de sus dos hijos y para enero de 2008 sucedió otro evento que culminaría en el juicio de interdicción.

En una visita con sus hijos, Britney se encerró durante horas con sus hijos para evitar entregarlos. En el incidente llegó la policía y se dice que estaba bajo los influjos de alguna droga ilegal. Se dictaminó que debía ser internada y el camino en ambulancia estuvo rodeada de prensa y paparazzis. 

Las visitas quedaron suspendidas indefinidamente y tras el diagnóstico psiquiátrico y la consideración de que podría poner en peligro su propia vida o la de los cercanos, Jamie Spears, el padre de Britney, solicitó la tutela de Britney y el juez se la otorgó.

Habrá una leyenda de su caída

Todo este recuento para pensar en la salud mental de Britney. Lo que se conoce sobre su condición mental es que fue diagnosticada con bipolaridad. Y si bien esto es cierto lo que desata los episodios y agudiza esa condición son los detonantes.

¿Cuánto tiempo Britney estuvo sin atención a su salud mental? La recuperación de una persona tiene que ver también con las condiciones en que se desarrolla ese espacio seguro para acceder a un mejor espacio para vivir la vida. ¿Pero ella estuvo en las mejores condiciones para su recuperación? Estaba rota pero parece nadie reparó en unir todas sus partes. 

Aun cuando ella fuera resistente al diagnóstico y tratamiento, su vida no paró, la escalada de una situación que la llevaría a perder el control podría parecer parte de un plan maestro para que no dejara de producir y trabajar a expensas de considerarla inestable e incapaz de tomar las decisiones de su propia vida.

Los beneficios de esta tutela los disfrutan su padre y su exmarido. 

Forbes publica un desglose de lo que Jamie Spears puede haber ganado en estos 12 años de tutela y son conocidas las cifras recibe su exmarido, además de los aumentos solicitados para la manutención de sus dos hijos. 

El estado de interdicción y tutela bajo el que está Britney responde a intereses patrimoniales más que a una verdadera preocupación sobre la salud mental. También se ha dicho que no se tiene registro de algún caso en el que los “protegidos” hayan sido liberados en su tutela. 

De ella se conoce que ha seguido trabajando y produciendo en beneficio de muchas personas y ella misma se ha referido a la trata de personas como lo más cercano a la forma de explotación en la que ella siente que ha estado sumida: “Trabajaba siete días a la semana, sin días libres, algo parecido a esto en California se llama tráfico sexual: hacer que alguien trabaje y trabaje en contra de su voluntad, quitándole todas sus pertenencias: tarjeta de crédito, efectivo, teléfono, pasaporte, coche y alojarlos en el mismo hogar junto con gente con quien trabaja”.

Pero volvemos al tema de la salud mental. Para Britney no hay perdón y su condena es estar sujeta a una condición mental que no la inhabilita pero que la deja prisionera a disposición de los tutores y beneficiarios de la interdicción.

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La situación en la que vive Britney la padecen muchas personas que viven con una enfermedad mental y que son funcionales, lo que quiero decir es: los días se viven como una persona que tiene una vida normal. Probablemente nos cueste más trabajo, pero si Britney puede subirse a un escenario y dar un show con éxito, los demás tendremos también un buen día. Hay mucho esfuerzo en ello, deberían saberlo. Una enfermedad mental te puede incapacitar, pero también puede no hacerlo. 

No se pueden seguir permitiendo condiciones en las que las enfermedades mentales sean una forma de definir a las personas para limitarlas, juzgarlas y controlarlas.

Pero hay que mirar desde otro lado, ¿conviene a alguien que Britney se mantenga y se muestre inestable? Ahí está la respuesta, además de que existen infinitas teorías de los seguidores que indagan y profundizan sobre sus posteos en Instagram.

Otro tema que queda a la luz son las diferentes violencias que viven las mujeres, las que las rompen por completo hasta enloquecerlas. Parece que la locura de una mujer es únicamente su responsabilidad cuando diferentes factores, entre ellos, personas que han encontrado un beneficio certero en romper a una mujer.

El movimiento #FreeBritney tiene muchas vertientes en especial la de pensar en una mujer capaz y libre tomando sus propias decisiones. ¿No es esto lo que debería poder disfrutar cualquier mujer?

Yo creo en eso, en una Britney que podrá hacer frente a su salud mental y en reunir todas sus partes para seguir adelante libre.