Rumbo al 2024, la encuesta es el mejor recurso
Otros datos

Economista por el CIDE. Hasta hace poco se desempeñaba como Encargado de Cooperación Económica y Promoción en la Embajada de México en Venezuela. Es experto en temas energéticos y comerciales.
Actualmente funge como asesor de la 4T en temas de energía y de la relación económica entre México y América Latina.

Twitter: @robenedith

Rumbo al 2024, la encuesta es el mejor recurso
La encuesta será la arma de Morena para definir a su candidato. Foto: mohamed_hassan/Pixabay.

La oposición en México sigue sin tener un proyecto claro de país y mucho menos referentes o líderes importantes. De esta manera, han querido posicionar –e incluso atizar– las fricciones al interior de Morena rumbo al 2024, como si fueran su única esperanza.

Aún faltando más de dos años para los comicios presidenciales, la derecha ya está salivando en espera de algún conflicto o ruptura en Morena. A la menor señal, se entromete en la discusión pública buscando generar intrigas o difundir calumnias; eso se ha vuelto su quehacer político desde hace meses ante la derrota moral en la que se encuentra sumergida.

Lo que ignoran es que dichas tensiones en realidad reflejan que el partido guinda goza de pluralidad, debate y democracia en su vida interna. A diferencia de las costumbres partidistas del PRIAN, donde nada se pregunta a la militancia y todo se elige por dedazo desde la cúpula, en Morena se puede disentir, dialogar y votar constantemente.

Por tanto, no cabe duda que el mejor escudo se encuentra, como ha señalado el presidente Andrés Manuel López Obrador, en los mismos estatutos del partido; es decir, en la aplicación de una encuesta para definir las candidaturas preguntándole nada más y nada menos que a la gente.

“Cuando se decida quién va a ser, voy a apoyar al que gane la encuesta, hombre o mujer, a ese voy a apoyar; claro, solo con mi voto”, ha expresado el mandatario. Sin embargo, la oposición quiere sangre, quiere conflicto y, para ellos, entre más pronto mejor pues pasa el tiempo y cada vez están más exhibidos.

En los estatutos de Morena también se establece que quienes participamos en este gran movimiento busquemos siempre causas más elevadas que los intereses propios o los proyectos personales.

Si bien los documentos fundacionales de una organización política son para la militancia y simpatizantes, en este caso vale la pena recordarle a la oposición cuál será la clave de su fracaso: nuestros principios.

Contrario a los hábitos e idiosincracia partidistas que promueve el PRIAN, en Morena se lucha por la transformación pacífica y democrática de nuestro país. Y como señala la presentación de nuestro estatuto:

“Nuestro objetivo es lograr un cambio verdadero, es decir, que se garantice a todas las y los habitantes del país una vida digna, con derechos plenos; que se realice la justicia, se viva sin temor y no haya exclusiones ni privilegios. Un cambio de régimen como el que proponemos significa acabar con la corrupción, la impunidad, el abuso del poder, el enriquecimiento ilimitado de unos cuantos a costa del empobrecimiento de la mayoría de la población. Un cambio verdadero supone el auténtico ejercicio de la democracia, el derecho a decidir de manera libre, sin presiones ni coacción, y que la representación ciudadana se transforme en una actividad de servicio a la colectividad, vigilada, acompañada y supervisada por el conjunto de la sociedad. Un cambio verdadero es hacer realidad el amor entre las familias, al prójimo, a la naturaleza y a la patria”.