LinkedIn tiene un problema de perfiles falsos, ¿puede limpiar esta mancha en su CV?
LinkedIn tiene actualmente 850 millones de usuarios. Foto: M4OS Photos/Alamy

Érase una vez, cuando LinkedIn era la última novedad, la respuesta estándar a todo aquel que anunciaba con orgullo que estaba “ahora en LinkedIn” era: “¡Oh! No sabía que estabas buscando trabajo“. Pero después, como siempre ocurre con lo digital, lo que antes era nuevo se convirtió en rutina y, finalmente, en norma.

Me di cuenta por primera vez de esto cuando mi colegio de Cambridge organizó un evento para estudiantes que aspiraban a convertirse en empresarios y organizamos un día en el que cada estudiante podía tener una conversación con un capitalista de riesgo o inversionista en tecnología local. Asistí a algunas de las conversaciones y me sorprendió descubrir que una de las primeras preguntas que hacían los mentores era: “¿Estás en LinkedIn?” A los estudiantes que no estaban en la plataforma se les aconsejó firmemente que lo solucionaran, en seguida.

Intrigado, me registré y me invitaron a “aprovechar al máximo tu vida profesional”. Observé que al hacer clic en “Aceptar y unirse” estaba aceptando no solo el acuerdo de usuario de LinkedIn, sino también la política de privacidad y la política de cookies de la empresa, lo cual indicaba que se trataba de otro capitalista de la vigilancia que se hacía pasar por un servicio. Sin embargo, como siempre he intentado no escribir sobre cosas que no uso, hice clic. Entonces descubrí que podía hacer cosas interesantes, como subir mi (inexistente) CV, proporcionar detalles de mi “carrera”, intereses, etc., después de eso me senté a ver qué pasaba.

Lo que ocurrió fue, básicamente, spam, en forma de mensajes e invitaciones no solicitadas de LinkedIn. La gota que derramó el vaso fue cuando empecé a recibir mensajes de personas desconocidas que me pedían que “avalara” sus habilidades. Curiosamente, avalar era la única opción que se ofrecía; en ese sentido, era como Facebook, que también solo permitía darle “me gusta” a algo. La opción de “no gustar” nunca era posible. Mi conclusión fue que este no era un servicio que nadie pudiera tomar con seriedad, así que dejé LinkedIn y borré mi cuenta. O lo intenté, no obstante, durante varios años posteriores recibí de forma irregular spam de diversa índole procedente de sus servidores.

Desde que lo dejé, LinkedIn ha prosperado. Ahora tiene 850 millones de usuarios, de los cuales 222 millones se encuentran en Europa y el 57.2% son hombres. Casi el 60% de esos usuarios tienen entre 25 y 34 años (un grupo demográfico muy deseable para los empleadores) y afirma tener 10 millones de altos ejecutivos corporativos en la plataforma. La plataforma recientemente publicó 15 millones de ofertas de empleo. Y ahora es propiedad de Microsoft.

Impresionante, ¿no? ¿Pero qué dice Brian Krebs, uno de los principales expertos en ciberseguridad del mundo? “La batalla contra los bots provoca una purga masiva de cuentas de empleados de Amazon y Apple en LinkedIn” fue el titular de uno de sus recientes artículos en el blog. “El 10 de octubre de 2022”, informa Krebs, “había 576 mil 562 cuentas de LinkedIn que indicaban que su empleador actual era Apple Inc. Al día siguiente, la mitad de esos perfiles ya no existían. La caída igualmente drástica del número de perfiles de LinkedIn que afirman tener un empleo en Amazon ocurre en un momento en el que LinkedIn está luchando para combatir un aumento significativo en la creación de cuentas de empleados falsas que emparejan fotos de perfil generadas por inteligencia artificial con texto robado de usuarios legítimos“.

Esto resulta interesante por varias razones. Una de ellas es que estas eliminaciones masivas las debe haber realizado LinkedIn. Otra es que la brusquedad de las cancelaciones sugiere que la empresa no era consciente del alcance de los abusos cometidos sino hasta hace muy poco. De hecho, un comunicado entregado a la cadena CNBC parecía reconocer que se había registrado un aumento reciente de fraudes en su plataforma, añadiendo que “hacemos cumplir nuestras políticas, las cuales son muy claras: las actividades fraudulentas, incluidas las estafas financieras, no están permitidas en LinkedIn”. Bueno, por supuesto que no lo están, no obstante, el FBI indicó a la CNBC que suponen una “amenaza significativa” para la plataforma y para sus usuarios.

¿Por qué son importantes las afirmaciones falsas de haber trabajado en Apple y Amazon? Sencillamente por esto: la moneda básica de LinkedIn es la reputación que los usuarios obtienen de su historial laboral. En ese mundo, el hecho de haber trabajado en dos de las empresas más exitosas del mundo es algo muy importante. Es lo que te da credibilidad en el mercado laboral. Y es lo que puede hacer que otros usuarios sean susceptibles a, por ejemplo, estafas relacionadas con las criptomonedas.

Sin embargo, existe un problema de seguridad mayor. En septiembre, Krebs descubrió que alguien había creado un gran número de perfiles falsos en LinkedIn para puestos de director de seguridad de la información (CISO) en algunas de las empresas más grandes del mundo. Una búsqueda en LinkedIn del CISO del gigante energético Chevron, por ejemplo, mostró como resultado el perfil de un tal Victor Sites, que decía ser de Westerville, Ohio, y titulado por la Universidad de Texas A&M. No obstante, el verdadero CISO de Chevron es Christopher Lukas, de Danville, California. Pero cuando Krebs le preguntó a Google quién era “el actual director de seguridad de la información de Chevron”, el falso perfil de LinkedIn fue el primer resultado de la búsqueda. Como diría George Burns: si puedes fingir la autenticidad, ya lo lograste. Y para que quede constancia, aunque hay al menos 100 John Naughtons en LinkedIn en este momento, ninguno de ellos soy yo.

Lo que he estado leyendo

Doble golpe

What Liz Truss Proved es un astuto análisis de Francisco Toro en la plataforma Persuasion sobre cómo los omnishambles (situación de caos total) de Truss en el Reino Unido y la catástrofe de Donald Trump en Estados Unidos tienen una raíz común.

Insinuaciones de mortalidad

The Art of Dying (El arte de morir), del crítico de arte Peter Schjeldahl, es un inolvidable ensayo de 2019 publicado en el New Yorker sobre la perspectiva de su muerte, ocurrida este mes.

Juego de generaciones

Echa un vistazo a The Intimate Portrait of a Generation (El retrato íntimo de una generación), de Los Angeles Review of Books, una crítica escrita por Azarin Sadegh sobre la obra magna de la premio Nobel francesa Annie Ernaux, Los años.

LinkedIn tiene un problema de perfiles falsos, ¿puede limpiar esta mancha en su CV? - qatar-2022