Carlos Celis

Martes 10 de marzo de 2026

Carlos Celis

La nueva apuesta de Cinépolis Distribución está destinada a ser una película ganadora, sólo falta descubrir si esto es lo que el público mexicano tiene ganas de ver.
En la actualidad, hay una corriente ideológica que pretende hacer de la gentileza su bandera, y quizá deberíamos preguntarnos quién está detrás.
¿Por qué no recordar a las celebridades como lucieron en su etapa más adulta? Yo prefiero recordarlos adultos para honrar lo que vivieron.
A veces me pregunto si en México ya alcanzamos un nivel tan lamentable que cualquiera puede ser ídolo de las masas.
Actualmente, las palomitas viven un furor y tienen su propia mercadotecnia separada de la experiencia de ver una película.
¡Ah, pero la inmoralidad de los Juegos Olímpicos! A mí, inmoral me parece poner a dos sospechosos de asesinato en horario estelar y que nos pidan empatizar con ellos.
Las reacciones del público fueron una mezcla de horror, asco, desconcierto y desesperanza... justo como a Arturo Ripstein le gusta.
Queda claro que el entretenimiento no es un tema tan inocente, que la industria del espectáculo está totalmente politizada y que la cultura también es política.
Actualmente, es una tendencia generalizada reestrenar los clásicos en salas de cine, como parte del mercado de la nostalgia.
Los miembros de la industria cinematográfica en México asumen que los medios de comunicación estamos para convencer a la sociedad de andar correteando sus películas.