Una nueva caravana migrante parte de Tapachula, Chiapas; busca llegar a EU
La nueva caravana migrante está compuesta, principalmente, por personas de Haití. Foto: Samuel Revueltas / La-Lista.

El centro de Tapachula, Chiapas, fue el punto de reunión para la formación de la cuarta caravana migrante de este 2021, nutrida de unas 300 personas que buscan salir de la ciudad con destino principalmente a los Estados Unidos.

A las 7:00 de la mañana emprendieron el viaje a pie por la Carretera Costera las y los migrantes de Haití, El Salvador, Honduras, Panamá, Venezuela y Cuba, en un contexto previo de detenciones por parte del Instituto Nacional de Migración (INM) y la Guardia Nacional (GN).

En el trayecto por la Carretera Federal 200, en taxis y sobre la vía pequeños grupos se iban sumando, bajo la mirada de la GN y de organizaciones como Médicos sin Fronteras y el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, así como una representación del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y las comisiones Nacional y Estatal de los Derechos Humanos.

nueva caravana migrante
Los migrantes en busca de llegar a EU. Foto: Samuel Revueltas / La-Lista.

Tapachula, una cárcel

Robenson y Wendy, de Haití y El Salvador, coinciden en que Tapachula se ha vuelto “una prisión”, un lugar en el que ya no quieren estar porque es repetir el patrón de sus países, de donde salieron por la inseguridad y la falta de oportunidades para emplearse.

Wendy Olivares tiene 35 años de edad, salió de El Salvador hace seis meses, tiempo que lleva realizando trámites ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) para obtener asilo. Así describe la situación de su país y el porqué se salió para migrar sola:

“Está jodido, no quieren dejar salir del país y si salimos es por la necesidad papá, todos salimos por necesidades, sino de qué vamos a vivir”.

Con Wendy coincide Robenson Aseus: en su país Haití, la falta de empleos y la inseguridad impactan en la ciudadanía, con la suma de las destrucciones por los terremotos. Su casa, de hecho fue devasta en 2010.

En la isla está su madre y sus ocho hermanos, quienes al igual que él viven al acecho de la inseguridad, esa que mató a su presidente Jovenel Moïse, en julio de este año. Ese motivo y el trabajar, lo hicieron migrar.

Wendy y Robenson también coinciden en dos aspectos, que las autoridades migratorias no son flexibles con sus necesidades de pasar libremente por la demora en los trámites y que la discriminación por su condición migrante en Tapachula ha dañado su calidad de vida, al negarles servicios como hospedaje y alimentación.

En los últimos cinco días, tres caravanas de personas migrantes han salido de Chiapas por el retraso en la resolución de sus solicitudes de refugio, pero agentes de la GN y del Instituto Nacional de Migración (INM) han frenaron su avance, mediante golpes y patadas.