La política aviar de Andrés Manuel López Obrador
Ángel Guardián
La política aviar de Andrés Manuel López Obrador
Foto: Ravi Sharma/Unsplash.com

La política aviar podría ser parte del estilo personal del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Desde el famoso e infame “cállate, chachalaca”, al “sólo le quitaron una pluma a nuestro gallo”, “nos están acompañando las palomas”… y hasta el muy genérico “hay pájaros que pasan por el pantano y nunca se ensucian”… tal parece que el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene una marcada debilidad por las figuras de las aves en sus mensajes políticos.

Pero mientras en sus actos y discurso las aves son acompañantes de su retórica política, la semana pasada otro avechucho anduvo rondando por encima, debajo y al lado de la presencia del presidente.

Se trató del pájaro azul de Twitter. Como se recordará, el mismo día en que Joe Biden tomaba posesión como presidente de EU, en su mañanera AMLO profirió la revelación de que “el que maneja Twitter” fue hasta asesor de un senador famosísimo del PAN”. Asimismo, el presidente pidió a la red social que “haga su trabajo de manera profesional, que no promuevan la creación de granjas de bots”.

Esto en relación a Hugo Rodríguez Nicoat, director de Políticas Públicas de Twitter para México y América Latina. Horas más tarde, la propia empresa se encargó de aclarar que Rodríguez no es quien maneja Twitter y que las decisiones que la empresa toma no corren a cargo de una sola persona.

El caso tomó un cauce más turbulento cuando Twitter anunció unas horas después el bloqueo de algunas cuentas afines a AMLO y la 4T, lo cual fue visto como una represalia de la empresa, con tintes de censura. 

Previamente, AMLO había arremetido contra Twitter por lo que él consideró un acto censura por la decisión de esta firma de Silicon Valley de bloquear la cuenta de Donald Trump, ahora expresidente de EU, tras los hechos de la primera semana de enero, con el asalto al Capitolio de ese país. Cabe recordar que la red social había emitido alertas en varios tuits de Trump, por difundir información falsa y por incitar a la violencia.

También lee: La papa caliente que el bromance Trump-AMLO le deja a Joe Biden

López Obrador primero exigió que no hubiese censura en las redes, “no acepto eso”, refirió también al criticar la censura en Twitter a quien muchas veces se refirió como su amigo, e incluso afirmó que llevaría al Grupo de los 20 el caso del bloqueo a la cuenta de Trump.
Cabe señalar que, si bien con diferentes argumentos y motivos, el presidente no fue el único en cuestionar el bloqueo a Trump en Twitter. Tanto la canciller alemana, Angela Merkel, y el príncipe Harry, cuestionaron ese alcance de una empresa para silenciar al mandatario de un país.

Es difícil saber en qué momento se agrió la relación entre AMLO y las “benditas redes sociales”. El toma y daca de este año no ha sido el único encontronazo. Ya desde mediados de 2020 el presidente exigía que tanto Twitter como Facebook hicieran públicas la listas de “sus clientes” y que explicaran “cómo eran los bots”.

De hecho, el presidente confirmó la asistencia de directivos de Twitter a su conferencia mañanera para explicar ese fenómeno digital.  

Propios y extraños, empezando por el mismo presidente, acreditaron parte de su triunfo al impacto que su campaña generó en 2018, aprovechando el hartazgo de millones en contra del régimen corrupto del PRI, del cual el propio AMLO emanó.

Inclusive hubo casos de estudio que señalaron el impacto que las redes tuvieron en la campaña presidencial del abanderado de Morena. Asimismo, en un caso que nada gustó al entorno de la 4T, fue muy difundido, y vilipendiado, un estudio de Signa Lab en donde se exponía la manera en que operaban las redes de apoyo a AMLO en las plataformas sociales.

Esta relación amor-odio entre AMLO y Twitter (y en menor medida Facebook) tuvo un giro interesante ayer domingo cuando el propio presidente informó por esa red social de su contagio de Covid y su posterior aislamiento.

No se tuvo que esperar a la mañanera, distante a unas horas, ni se emitió un mensaje por medio de su equipo de Comunicación Social (cuyo director, Jesús Ramírez, también dio positivo).

AMLO se queja de censura de la firma del pajarito azul, pero, a diferencia de Trump, no ha perdido esa tribuna. Gracias a ello, sus más de 7.4 millones de ‘followers’ (eso sí millones de ellos bots, como sugieren varios estudios), se enteraron de su Covid.

Y seguramente será esta red una plataforma ideal para que siga informando de su salud, lo mismo que en los mensajes que ofrezca Olga Sánchez Cordero, la titular de Gobernación que lo reemplazará en la mañaneras.