Encuesta del INE vs INE
Medios Políticos

Es un periodista especializado en el análisis de medios y elecciones. Tiene posgrado en Derecho y TIC, obtuvo el premio alemán de periodismo Walter Reuter en 2007, fue conductor en IMER y durante 12 años asesor electoral en el IFE e INE, editor, articulista y comentarista invitado en diversos diarios, revistas y espacios informativos. Twitter: @lmcarriedo

Encuesta del INE vs INE
El Instituto Nacional Electoral (INE). Foto Archivo

El Instituto Nacional Electoral (INE) contrató a la casa encuestadora de Ulises Beltrán para que tomara fotografía del ánimo ciudadano respecto a su desempeño institucional. Decidió aprovechar ese estudio demoscópico para medir, ahí mismo, qué pensaba la población respecto a la polémica iniciativa de reforma electoral que había dado a conocer el presidente Andrés Manuel López Obrador el jueves 28 de abril. No de todos sus elementos, por ejemplo, nada preguntó sobre la reducción de tiempos gratuitos para elecciones en radio y televisión, asunto que el gobierno pide sin mayor justificación en su propuesta de reforma.

La postura del consejero Lorenzo Córdova, cabeza del instituto, ha sido siempre crítica sobre otros aspectos de esa iniciativa presidencial que pide también cambiar el modelo para designar a consejeras y consejeros electorales, pasando de acuerdos que suelen definir consejerías por cuota partidista en la Cámara de Diputados para ahora tener voto abierto a la población eligiendo árbitros electorales, pero a partir de cuotas en postulaciones, con listas cerradas, controladas, de 60 perfiles que propone y solo decide el propio presidente, el Congreso y el Poder Judicial (20 por poder). Se podría entonces elegir a consejeras y consejeros con voto directo, pero solo entre las opciones que pongan sobre la mesa, por cuota, los poderes.

La eventual reforma tiene, como ese, muchos asuntos contradictorios y discutibles, pero pues la encuesta del INE mide qué opina la población en general de los temas incluidos en la iniciativa del gobierno y el resultado fue que una amplia mayoría simpatiza con las premisas generales cuando se le mencionan.

Es un estudio que mandó hacer el propio INE, pero tuvo varios tropiezos domésticos antes de difundirse. Se realizó a principios de septiembre, pero fue hasta mediados de octubre que se compartió con todas y todos los consejeros, lo que generó incomodidad entre algunos consejeros por tantos días transcurridos (más de un mes) entre el levantamiento y la presentación interna.

Los hallazgos de la encuesta los compartió Córdova a sus colegas “para consumo interno”, el 13 de octubre. Esos resultados muestran que aunque pocas personas conocían la iniciativa presidencial (solo el 27%), la mayoría coincidía con los temas que aborda, no con el detalle –porque no sabían de la propuesta presidencial–, pero sí con su base de contenido en general cuando se les mencionaban los temas, reflejando, en ese momento, un alto respaldo. Concluye el estudio que aunque solo 52% de la gente consideraba como algo o muy necesaria una reforma electoral (mayoría, pero no abrumadora), ya mencionándoles los temas, el porcentaje que se pronuncia de acuerdo sobre “destinar menos recursos a partidos políticos” fue de 93%; sobre “disminuir el número de diputaciones federales y senadurías” (87%), “elegir a los consejeros y magistrados electorales directamente por la ciudadanía (78%)”, “reducir los recursos que se otorgan al INE” (74%) y “ampliar el uso del voto electrónico” (68%).

En la encuesta no le va nada mal al INE en cuanto a la percepción de su desempeño institucional: 65% dijo tener opinión favorable o muy favorable sobre el trabajo que realiza, pero de manera cuando menos extraña, no se usó ese dato para ser difundido en boletines, ni siquiera en un tuit escrito por alguna o algún consejero. En contraste, Córdova sí destacó en su cuenta de Twitter otra encuesta, la que hizo el periódico Reforma, en donde menos gente, solo 53% (frente a la encuesta propia que nunca se tuiteó y que le da opinión favorable al INE de 65%), decía que el instituto “funciona bien”. En la de Reforma se registra que solo 13% estaría de la población estaría de acuerdo con “desaparecer” al INE. 

Poco después de que presentaron ante todas y todos los consejeros la encuesta, Mario Llergo, representante de Morena ante el órgano electoral, se enteró de su contenido y solicitó formalmente, el 17 de octubre, que se la diera el instituto, pero no recibió respuesta hasta el 1 de noviembre a las 15:50 horas, el día en que Córdova compartió las cifras de otra encuesta, la de Reforma. Llergo acusó entonces al instituto de esconder los resultados. Le echó en cara a Córdova el contraste de promocionar una encuesta de Reforma y no la propia.

Ese mismo día en el portal de La Jornada, la periodista Fabiola Martínez dio a conocer las cifras de la encuesta INE, también  el periodista Zedryk Raziel en el diario El País puso luz sobre el estudio, destacando que es muy favorable a “las principales modificaciones contenidas en la iniciativa” gubernamental, pese a que el instituto, en voz de su presidente Córdova, ha sido muy crítico de esa iniciativa.

La explicación que dieron a Llergo ante el retraso de la respuesta, ya con el escándalo en medios, fue que el área de Comunicación del INE la había mandado el 20 de octubre por correo, pero solo con copia para la Secretaría Ejecutiva y no al solicitante morenista. Le ofrecieron disculpas por la “confusión” y entregaron el estudio completo. Luego, los consejeros Córdova, Ciro Murayama y Jaime Rivera declararon en entrevistas que la encuesta estaba disponible en “el portal de transparencia” del INE desde el 15 de octubre, pero al referirse a sus resultados parecían cuestionarla, sugerir que la muestra era poca robusta, telefónica, con preguntas mal planteadas, que tal vez ahora ya cambió el ánimo ciudadano.

Esa narrativa confirma cierta incomodidad de consejeros con difundir los resultados y luego de la “confusión” para responder a Llergo, resultó que los equivocados eran los periodistas y Llergo, porque siempre fue todo público, que nadie escondió nada, que la encuesta era una aguja que siempre estuvo disponible en el pajar para ojos bien entrenados en buscar.

Es muy debatible y lamentable en varios aspectos la iniciativa presidencial, no en todos. En mi opinión sería un enorme retroceso para la instalación eficiente de casillas eliminar, como propone, la estructura permanente de servicio profesional de carrera en cada distrito y sustituir esa base técnica por otra incierta de personal “temporal”, improvisado en la coordinación de comicios, contratado al cuarto para la hora cada tres años y sin oficina de proximidad en territorio donde tiene que desplegar casillas.

Así hay otros aspectos muy preocupantes que no midió el INE en su encuesta. No todos los temas de la reforma son retroceso, hay algunos que podrían mejorar el modelo, por ejemplo, una auténtica representación proporcional pura (complementando las “listas estatales” con una nacional).

Como sea, el intento torpe de bajarle perfil a la encuesta que simpatiza con varios temas de reforma planteados por el gobierno significó un impulso insólito a toda la iniciativa desde el propio INE, una publicidad que ni siquiera había logrado el propio gobierno, aunque ahora, parece que ante ausencia de agenda sólida en la oposición se corre el riesgo de asumir al árbitro electoral, con un considerable apruebo acorde a esa misma encuesta, como la principal contraparte de Morena. Eso a nadie conviene.

Encuesta del INE vs INE - qatar-2022