Mindfulness con niños
Espacio mindfulness

Es escritora, periodista, cantautora, maestra de yoga y meditación, conferencista internacional y directora de Mindfulness del Yomu Institute. Es la cofundadora del sistema de Mindfulness Yomu, emprendedora apasionada y mamá de tres hijos. Su cuarto libro Enciende tu corazón está a punto de salir a la venta. Instagram: @cynthiazakofficial

Mindfulness con niños

Sin lugar a dudas estamos viviendo momentos muy desafiantes a nivel familiar y especialmente en las relaciones con los niños. El uso del mindfulness y herramientas de atención plena resulta fundamental para ayudarlos a transitar obstáculos, cambios, situaciones inesperadas o inéditas evitando traumas y trastornos emocionales.

Todos las investigaciones científicas confirman que enseñarles mindfulness a los niños colabora con su autoestima, autocontrol, confianza en sí mismos y  en los demás, fortalecimiento de valores, aumento de compasión y bondad, creación de pensamientos altruistas e inclusivos y mejoría en las relaciones y en el rendimiento escolar.

Usar estos recursos está al alcance de la mano y se pueden incorporar de inmediato, por eso voy a compartir con ustedes tres herramientas indispensables para usar mindfulness con los niños y también practicarlas en familia. Les sugiero que primero lo hagan ustedes como adultos para experimentar los resultados de estos ejercicios, luego pueden invitar a sus hijos y si tienen bebés practíquenlo ustedes con ellos presentes para que absorban la energía.

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Estas sugerencias forman parte de  uno de mis libros, ”Descubre todo lo que sabes”.

  1. Respira uniendo los dedos:

    Une las yemas de tus dedos, cuando inhalas los abres y cuando sueltas el aire los cierras. Haz esta respiración calmante cinco o seis veces para bajar ansiedades y conectar con el ancla de tu cuerpo. Compártela con los niños y también la pueden practicar en familia conectando las yemas y respirando en conjunto. Esta respiración es sumamente poderosa por su impacto a nivel cerebral ya que balancea los dos hemisferios y a la vez calma todo el organismo. Es ideal hacer tres veces al día especialmente al levantarse, al mediodía y a la noche para crear el hábito de la atención plena en el cuerpo.

  2. Meditar con los ojos abiertos

    Siéntate frente a un espejo y respira mirando tu cara. Cuando inhalas sonríe a tu imagen y piensa una idea positiva, amorosa sobre ti mismo. Usa esta afirmación durante cinco respiraciones: ‘soy único y especial, soy feliz”. Esta práctica es un gran antídoto contra el bullying y las agresiones ya que todo empieza por uno. Al usar palabras de vibración elevada la autoestima sube y la confianza en las capacidades personales crece. Puedes también usar notas y carteles en los espejos para que los niños y toda la familia recuerde sonreír, quererse, aceptarse y agradecerse cada vez que se miran.

  3. Salta y sacude

    Pon tu música favorita (te recomiendo la cancion de Yomu Sacude todo), lo importante es que te muevas, dejes salir toda la energía, sacudas y saltes, sin olvidarte de la cara, los dedos, todas las partes de tu cuerpo. Mientras haces esto tu organismo se oxigena, descargas tensiones, dejas salir estrés, tus células se renuevan, liberas y redireccionas temas emocionales trabados que necesitas dejar ir. Es un gran momento de mindfulness también para compartir con los niños desde la alegría y el humor, es fundamental que ellos te puedan ver flexible y dispuesto a soltar y jugar.

Recuerda que este camino del mindfulness requiere paciencia, aceptación de los errores, una mirada novedosa sobre tu propia vulnerabilidad, un cambio de narrativa sobre ti mismo dejando poco a poco palabras duras y peyorativas sobre tu persona. Los niños son espejo y esponjas, educamos con el ejemplo y si tu te abres a estas herramientas ellos también responderán desde el amor.

Contacto: @cynthiazakofficial