Operación Haití: México quintuplicó la detención de migrantes haitianos en 2021
Durante 2021, el gobierno federal ha aumentado la detención de migrantes haitianos. Foto: Juan Manuel Blanco /EFE.

El asesinato de su presidente, un terremoto, tormentas tropicales que devastaron su país y una economía inestable han provocado que miles de haitianos emigren para intentar rehacer su vida. México es testigo de este fenómeno: 2021 ya es el año en el que más personas de Haití llegaron a territorio mexicano para solicitar refugio, las autoridades federales han respondido con múltiples operativos de detención y deportación.

La llegada de miles de haitianos a México ha quedado grabada en dos momentos. Primero a inicios de septiembre, cuando miles de extranjeros formaron caravanas para viajar a pie de Tapachula, Chiapas, a la frontera norte. Y hace un par de semanas, cuando alrededor de 10 mil migrantes arribaron a Ciudad Acuña, Coahuila, para intentar cruzar a Estados Unidos.

En ambos momentos, las autoridades mexicanas desplegaron operativos con la Guardia Nacional (GN) y el Instituto Nacional de Migración (INM) para frenar el avance de las personas haitianas, quienes no solo han roto su récord de ingreso a México, sino que este año también ha sido en el que más detenciones han enfrentado.

Los datos del INM muestran que las detenciones se quintuplicaron en los primeros ocho meses de 2021, en comparación con el mismo lapso del año pasado. En el periodo de enero-agosto actual se realizaron 7 mil 192 detenciones de personas originarias de Haití. El año pasado fueron mil 347.

Durante este año, el gobierno federal ha quintuplicado la detención de haitianos en territorio mexicano

Chiapas, Veracruz, San Luis Potosí, Tamaulipas y Tlaxcala son las entidades federativas donde más personas haitianas han sido detenidas para luego ser ingresadas a estaciones migratorias y realizar el trámite de deportación. Estos actos han sido criticados por organizaciones sociales, activistas y académicos especializados en migración, quienes acusan que Haití, recién afectado por fenómenos naturales, es un país donde el 60% de la población vive en pobreza y no puede garantizar la seguridad y el bienestar a sus habitantes.

Durante este año, el gobierno federal ha quintuplicado la detención de haitianos en territorio mexicano

“Vemos un actuar de las instituciones encargadas de la política migratoria contrario a los principios de protección y de derechos humanos”, dice Margarita Núñez, coordinadora del Programa de Asuntos Migratorios de la Universidad Iberoamericana. “Eso es muy lamentable porque implica que hay personas que están siendo devueltas a lugares como Haití donde su vida corre riesgo“.

Entre enero y agosto de este año, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) registró 77 mil 559 solicitudes de refugio, de las cuales una cuarta parte son de personas haitianas. El titular de esta dependencia, Andrés Ramírez Silva, ha dicho que no se regularizará a la mayoría porque no cuenta con los requisitos que establecen las leyes mexicanas para concederles protección internacional.

Según el artículo 13 de la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político, una persona podrá ser considerada refugiada por tres supuestos: por temor a ser perseguida por su origen, creencias y pensamientos políticos; porque su seguridad personal corra riesgo en su país por un contexto generalizado de violaciones a derechos humanos, y porque las actividades que ha realizado lo pongan en riesgo en su propia nación.

Núñez critica que el titular de la Comar descarte brindar protección internacional a las personas de Haití sin siquiera revisar el expediente de cada uno de ellos. La experta intuye que como la ley de refugiados no habla de quienes abandonan su país por desastres naturales o crisis políticas, ese sería el argumento del gobierno mexicano para rechazar a los migrantes, aunque se les ponga en riesgo al regresarlos a la isla.

“México suscribe la Convención de Cartagena y ese protocolo contempla otras causantes de los desplazamientos forzados para brindar protección internacional”, destaca Núñez, quien cuestiona que el gobierno mexicano abra los brazos a las personas de Venezuela por la crisis política de esa nación. Teniendo esto en cuenta “sería inadecuado e inválido decir que esta convención se aplica a personas de Venezuela cuando en Haití hubo un magnicidio recientemente”, menciona la integrante de la Universidad Iberoamericana.

Opacidad en deportación de migrantes

La llegada de personas haitianas a México comenzó a crecer desde el año pasado. Esa fue la única nacionalidad que tuvo un aumento en las solicitudes de refugio durante el 2020, cuando inició la pandemia de Covid-19 y el flujo migratorio disminuyó por el cierre de fronteras.

Las expertas consultadas estiman que este año y el que viene la situación no cambiará. Desde el programa de migración de la Universidad Iberoamericana han identificado, con base en datos oficiales del gobierno de Panamá, que alrededor de 40 mil migrantes haitianos se mueven entre la frontera de Colombia y Panamá, donde está el Tapón del Darién, y podrían llegar a México en los próximos meses.

Aunque se tienen estas cifras, el gobierno mexicano no ha dado a conocer un plan para atender las solicitudes de refugio que podría recibir. Andrés Silva, el titular de la Comar, admitió en una entrevista para La-Lista que su institución se encuentra superada y necesitarían casi 150 trabajadores más y 50 millones de pesos extras tan solo para atender el flujo migratorio de este año.

Ante este panorama, México ha optado por las detenciones y las deportaciones. La semana pasada, el INM reanudó los vuelos de repatriación a Puerto Príncipe, la capital de Haití, y organizaciones sociales como el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, ubicado en Tapachula, lamentan que ese proceso se realice en total opacidad, lo cual podría derivar en violaciones a los derechos humanos de los extranjeros.

“La información sobre los vuelos no nos la entregan, lo único que conocemos es el eufemismo de que son retornos voluntarios, pero la verdad no lo vemos así. En las estaciones migratorias había personas a quienes les hacían firmar su deportación y haciéndolo pasar como un retorno voluntario”, dice Brenda Ochoa, directora del centro.

La experta explica que este año no solo han llegado a México personas que provienen directamente de Haití, sino también gente que nació en la isla pero ya habían intentado rehacer su vida en otros países como Chile o Brasil. Luego de no encontrar oportunidades para desarrollarse en esas naciones, decidieron viajar a México para pedir refugio o para llegar a Estados Unidos.

Ochoa recuerda que anteriormente México utilizaba recursos como las tarjetas de razones humanitarias para dar protección a migrantes provenientes de países con condiciones sociales y políticas extremas, pero ahora eso no está ocurriendo.

“Al contrario de reconocerse esto, pareciera que (la situación de las naciones de los migrantes) se invisibiliza y más bien se acuerda que haya deportaciones, aún sabiendo todas las condiciones insostenibles que hay en esos países”, concluye la directora del centro Fray Matías de Córdova.

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