#3AñosDeGobierno | De tener un sueño a cristalizarlo
Archipiélago Reportera cultural egresada de la ENEP Aragón. Colaboradora en Canal Once desde 2001, así como de Horizonte 107.9, revista Mujeres/Publimetro, México.com, Ibero 90.9 y Cinegarage, entre otros. Durante este tiempo se ha dedicado a contar esas historias que encuentra a su andar. Twitter: @campechita
#3AñosDeGobierno | De tener un sueño a cristalizarlo
Foto: Collage La-Lista

La primera vez que pude platicar con Alejandra Frausto, ya como titular de la plataforma cultural del entonces candidato de Morena Andrés Manuel López Obrador, fue en mayo de 2018. Recuerdo que su visión y rutas para implementar el proyecto de la Cuarta Transformación no eran muy distintos al plan que compartió hace unos días en su comparecencia ante las Comisiones Unidad de Cultura y Cinematografía de Radio y Televisión de la Cámara de Diputados.

Uno de los que más habló fue el de aproximar la cultura a todas y todos, sentar las bases para una política cultural más justa y democrática, como un derecho humano, donde todas las regiones cuenten. Han pasado poco más de tres años desde aquel primer encuentro, se cumple el mismo tiempo de que los votos en las urnas le dieron el triunfo a la coalición Juntos haremos historia con 53.19%… estamos a mitad del camino y el balance, podríamos decir, es desigual.

Empecemos con la eliminación de los recursos etiquetados, el argumento fue lograr una distribución de recursos mucho más equitativa, algo que puso en aprietos a muchas asociaciones, proyectos, programas, encuentro culturales y festivales, entre otros. Fue una acción que, si me permiten, también dejo en claro, cómo a lo largo del tiempo de vida de cada uno, poco se hizo por ser autosustentables, ¿qué paso? Tuvieron que volverse una industria creativa, llegaron otros, los Semilleros creativos, un programa que creó un mapa en el territorio nacional para aproximar a las niñas, niños y jóvenes de diversas expresiones artísticas, resultó conmovedor constatar el trabajo tanto de los involucrados en llevar talleres, clases, materiales a regiones que se habían mantenido fuera de foco. Sí, no todo ha sido miel sobre hojuelas, la inseguridad nacional ha mermado el desarrollo de muchas iniciativas y luego llegó la pandemia, sin embargo, se hicieron de sus trucos para mantener el contacto con los estudiantes de los Semilleros. También hay que decir que hubo muchos niños, niñas y jóvenes que ya no pudieron continuar por los daños colaterales del coronavirus en distintos aspectos de su vida.

Sobre la extinción de fideicomisos como el Fonca hay un dato importante: por primera ocasión el renombrado Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales otorgó becas a un 65% de beneficiarios de nuevo ingreso. Se preguntarán: ¿eso qué tiene de relevante? Bueno, que, durante varios años, en la lista de beneficiados solían figurar los mismos.

En torno al cine, hay mucho que decir. Hemos visto que producciones realizadas con apoyo del desaparecido Fidecine lograron llegar a pantalla y, en gran parte de los casos, obtener el reconocimiento internacional. Ahora, los mecanismos cambiaron, se creó el Focine, se amplió el respaldo a espacios independientes con equipamiento y ayuda para preservar acervos, pero también se sumaron las miradas de mujeres cineastas indígenas y afrodescendientes, a través de un Estímulo a la Creación Audiovisual en México y Centroamérica.

En el caso de los museos, se procuraron apoyos para dar su ‘manita de gato’ a espacios como el Museo de Arte Moderno, la Sala de Arte Público Siqueiros, el Museo Nacional de Antropología y Centro Cultural del Bosque. También decir que fue necesario el salto cuántico a partir de la pandemia, en el que los recintos que pertenecen a la Red de Museos del Instituto Nacional de Bellas Artes comenzaron a generar día con día materiales que se han ido perfeccionando para el disfrute alrededor del mundo de su oferta y acervos, todo a solo un clic en sus páginas y plataformas.

Hablemos del Complejo Cultural Los Pinos, desde que abrió sus puertas al público ha recibido alrededor de 5 millones de visitantes, quienes han presenciado 3 mil 748 actividades artísticas. Se abrió el Museo Casa Lázaro Cárdenas, Cencalli, la casa del maíz y la cultura alimentaria, durante este tiempo me ha tocado presenciar funciones de cine como Roma o Noche de fuego en el helipuerto, lo mismo estaban protagonistas que espectadores, conciertos como el de Óscar Chávez, que de la Orquesta Juvenil de Fomento Musical o Tania Libertal y Joaquina Mertz, la Primera Jornada Rumbos para la inclusión, la expoventa Origina, en fin, diversidad de opciones completamente gratis.

Durante el confinamiento, y dado que todos los recintos culturales debieron cerrar sus puertas, presentaron la plataforma Contigo en la distancia, un espacio que ha dado cabida a 14 mil contenidos, gran parte de ellos creados ex profeso para la página, ya que se entendió por fin que no se trata nada más de poner la cámara o el teléfono y empezar a grabar, esos materiales han generado 20 millones de visitas.

En materia escénica, fueron los primeros en bajar el telón durante la pandemia y se han tardado en recuperar a su público. Por ello, se crearon alianzas entre los teatros que opera el Instituto Nacional de Bellas Artes y los espacios independientes, se procuraron apoyos para que muchas de las funciones sean gratuitas o a precios muy accesibles, sin embargo ,falta mucho por hacer y aquí, tengo que recalcar, mucho depende de nosotros como espectadores.

Hasta ahora he resaltado eso que me ha tocado presenciar y comparar con 20 años de reporteo en la fuente cultural, ahora daré paso a esos baches que deben ser mirados con ojos críticos.

Empiezo con el Fondo de Cultura Económica, que sí lanzo su colección Vientos del Pueblo, 21 para el 21 y otros títulos que estaban embodegados, pero que, en ese ánimo de bajar costos, dejó de lado títulos fundamentales como los maravillosos libros infantiles. Las librerías perdieron esa vida que proyecciones, conciertos, presentaciones le dotaban y no ha sido solo por la pandemia.

Ya que hablamos de libros, la eliminación de toda posibilidad de vivir la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil, mejor conocida como FILIJ, ha sido una de las pérdidas que calan, ya que eran encuentros más que venturosos de los noveles lectores con el universo del libro.

Resulta más que necesario recuperar las bibliotecas públicas, espacios que no merecen el olvido, ni mucho menos el desdén.

Aún queda pendiente ver la ventaja de tener la sede de la Secretaría de Cultura Federal en Tlaxcala, estado que, por cierto, fortaleció su propia instancia en la materia.

Sobre la recuperación de patrimonio cultural, estamos pendientes de conocer una iniciativa de ley y colaboración para, de entrada, poner fin al robo de piezas prehispánicas, de arte sacro, pero también que se vigile y procuren los recintos que las resguardan, pues a veces, como se suele decir: “después de ahogado el niño, se tapa el pozo”

El otro punto que me parece importante señalar es la comunicación. Si bien ha sido la única funcionaria que ha establecido reuniones mensuales con los medios de comunicación, la agenda va a su ritmo y al momento de solicitar información fuera de agenda, simplemente no hay respuesta y eso, como sabemos, genera suspicacias. 

Este es un escaneo rápido de tres años de gestión, es cierto, vamos a la mitad del periodo y el panorama se vislumbra brumoso, sin embargo, confío en que hay un equipo detrás de la secretaria Frausto, gran parte de ellas y ellos con una larga experiencia, se han desempeñado en diversos cargos culturales en otras administraciones, pero también se han sumado jóvenes con el espíritu dispuesto a construir, una labor por demás loable que merece ser tratada con respeto y todas sus garantías. Se abre el debate y a través del diálogo, intercambiemos puntos de vista y en una de esas hasta se abre un canal de comunicación de ida y vuelta con quienes se encuentran al frente de las instituciones.