¿Con qué nutres tu vida?
Regresando al amor

Psicoterapeuta familiar sistémica, escritora, meditadora y activista por la equidad de genero. Su práctica está encaminada al reconocimiento de la herida emocional infantil para el desarrollo integral del adulto consciente. Instagram @rominalcantar

¿Con qué nutres tu vida?
Foto: Pixabay

Cuando comprendemos y asumimos la responsabilidad de nuestra vida, también tenemos que saber que eso implica movernos de muchos sitios conocidos, lugares que nos generan sufrimiento o incomodidad y que aun así, por miedo o indecisión, seguimos eligiendo. Esos sitios muchas veces se pueden ver como personas, como trabajo, como relaciones, incluso como familia. 

No solo nuestro cuerpo se nutre, también nuestra mente, nuestras emociones que son energía en movimiento en nuestro cuerpo y cada uno de los espacios que habitamos y que dependen de nosotros.  También tenemos que ser responsable de esos lugares en los que nos permitimos compartir con otros. 

Desde algo tan básico como elegir qué programas de televisión miramos, qué libros leemos, hasta algo tan importante como con quiénes nos relacionamos o en qué lugares, ya sean físicos o emocionales, permanecemos es nuestra responsabilidad. Estos factores actúan directamente en nuestro estado de ánimo y, por lo tanto, en el diseño de nuestra realidad y nuestra vida.

Muchas veces notamos que no tenemos energía para realizar actividades como trabajar, hacer ejercicio, compartir con otros, para un proyecto que creemos es nuestro sueño, incluso para iniciar una relación o una familia. Pero de dónde vamos a sacar energía para crear y hacer si la tenemos ocupada con eso que no nos nutre y nos drena todos los días. Acabamos nuestra energía y llenamos nuestra mente y nuestra vida con esos lugares que, aunque son muy conocidos, solo nos roban y no nos aportan equilibrio y paz.

Hoy quiero que te preguntes: ¿qué lugares, personas, actividades no te están nutriendo?  

Después de esa pregunta vendrán muchas respuestas, pero también podrás notar que con ellas pueden venir muchas creencias, el deber ser, el tener que, el miedo y la satisfacción inmediata que nos pueden dar esos lugares. 

Ejemplos de creencias que te hacen permanecer en un lugar, aunque no quieras:

“Debo ser amigo de todxs”.

“Debo ser complaciente para que me quieran”.

“La familia es para siempre”.

“Debo ser responsable de mis padres en la edad adulta”.

“No puedo trabajar en eso, eso no me dejara dinero”.

“Soy responsable emocionalmente de mi pareja, la tengo que hacer feliz”.

Ejemplos de miedos que te hacen permanecer en un lugar, aunque no quieras:

“Me voy a quedar solx si termino la relación”.

“El divorcio es un fracaso”.

“Me van a dejar de querer si no voy esa reunión”.

“Si pongo límites, van a rechazarme”.

“Si soy vulnerable, me van a hacer daño”.

Ejemplos de satisfacción inmediata:

“Me siento acompañado”.

“Me genera estabilidad económica”.

“Me hace sentir buena persona”.

“Me siento amadx”.

“Me siento segurx”.

Identificar qué es lo que te hace permanecer en un lugar donde sabes que no te nutre será un primer paso para ahora encontrar una forma diferente de cubrir esa necesidad. Cubrirla de una forma responsable y que sea equilibrada te llevará a una relación más sana contigo, recuerda que esa relación es la más importante que tienes.

Nutre tu vida y sé responsable de los lugares en que permaneces.