#3AñosDeGobierno | La espalda
De Realidades y Percepciones

Columnista. Empresario. Chilango. Amante de las letras. Colaborador en Punto y Contrapunto. Futbolista, trovador, arquitecto o actor de Broadway en mi siguiente vida.

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#3AñosDeGobierno | La espalda
Foto: Collage La-Lista

Muchos hablan de los gestos, el acento y la forma de vestir del presidente. Temas que considero poco o nada importantes. Lo central está en las causas a las que les ha dado la espalda. Lo preocupante está en el resentimiento que lo viste. Y lo trágico está en las ocurrencias con las que gobierna. 

Un sector de la izquierda, investigadores, profesionistas, la organización del INE y parte de la sociedad civil llevaron al poder democráticamente a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), pero no a un demócrata. Muchas de las personas que votaron por el proyecto obradorista viven un duelo, ven con tristeza y enojo el desencanto en que fue enterrado su voto

No es el neoliberalismo el que parece morir en estos años, sino la lucha de la izquierda democrática.  

Los colectivos que marcharon junto a López Obrador encuentran en su silencio y rechazo el desdén de quien vive construyendo conspiraciones en su contra

Los movimientos feministas se topan contra el muro del desprecio. Las víctimas de desaparecidos se multiplican. La academia se ve obligada a defenderse. Los ambientalistas no encuentran eco. El respeto a la pluralidad fallece. La transparencia es un tema reservado y la empatía es definida como un término neoliberal.

La búsqueda de consensos es arrollada por la exigencia de demostrar lealtad ciega. El debate se acepta sin mover una sola coma y solamente existe una fuente de verdad autorizada. 

Las plumas que entregaron su tinta al movimiento enfrentan la estigmatización sin réplica. Las voces que encendieron el micrófono para delatar injusticias hoy son tachadas de conservadoras y de nunca haber hecho periodismo a favor del pueblo. AMLO contra AMLO, el candidato López Obrador que regresa como crítico desde el pasado. 

Atrás quedan las imágenes de Mario Delgado, presidente nacional de Morena, sosteniendo un cartel en contra de la militarización del país. Hoy, los militares le dan la espalda a sus cuarteles para llenar las calles y apropiarse de las actividades civiles. La militarización de México ya no es una percepción sino un camino constitucionalmente trazado. Atrás quedaron las protestas del candidato y al frente nos deja un riesgo latente. 

Queda claro que este gobierno, cuando le conviene, no se ha cansado de voltear a otra parte. Los cuerpos por las inundaciones en Tula flotan con la espalda hinchada de impunidad. El aumento de la pobreza coloca a los más necesitados con la espalda contra la pared. La falta de medicamentos es la muestra de la incapacidad abrazada a la incompetencia y el ataque a la corrupción es el banderazo a una nueva generación de corruptos.

Por otra parte, mientras algunas de las empresas más importantes del país reparten las tarjetas del Programa para el Bienestar y construyen las obras más emblemáticas de este sexenio, se dejan atrás las 26 muertes de la Línea 12 del Metro y esconden bajo tierra la negligencia por haber mantenido las tiendas abiertas durante el pico más grave de la pandemia. 

Nuevos empresarios nacen con el crecimiento de las adjudicaciones directas bajo la opacidad de los decretos y la complicidad de los contratos otorgados por la Secretaría de la Defensa Nacional. El capitalismo militar avanza, verde, vivito y coleando.

A tres años de gobierno de la autollamada Cuarta Transformación, lo que vemos es la espalda de un presidente que camina por un universo paralelo aplastando a la izquierda y a las causas democráticas.