La impunidad del narcotráfico
La caja china

Reportero de investigación del Semanario ZETA y director del del portal Linotipia.com.mx. Miembro del Border Hub y el International Center For Journalists. Twitter: @AVillatv

La impunidad del narcotráfico
La impunidad de la que goza el narcotráfico ahora se instaló en Tecate, Baja California. Foto: Sedena.

Durante la primera semana de 2022 en el municipio de Tecate, Baja California, fue acribillado un presunto lugarteniente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) dedicado a impartir terror en todo el pueblo: Danny Isaac Ortiz Covarrubias, alias “El Moreno”. Su homicidio supuestamente corrió por cuenta de otra célula del Jalisco que peleaba la plaza. 

Ortiz Covarrubias era considerado por autoridades de Estados Unidos y México uno de los cabecillas del grupo criminal en la región. Desde 2010 se tuvo registro de sus actividades criminales. Sin embargo, fue hasta el 2020 que quedó al mando de la organización y se desató una ola de violencia nunca antes vista en el único pueblo mágico de Baja California. 

El rostro del presunto criminal fue publicado en la portada del Semanario ZETA. Las autoridades locales lo identificaban perfectamente, el Ejército y la Fiscalía General del Estado (FGE) también lo conocían. Todos, supuestamente, estaban tras él, utilizando la maquinaria de los tres órdenes de gobierno. Nunca estuvieron –ni un poco– cerca de capturarlo. 

“El Moreno” creó una red de corrupción a su alrededor para protegerse. Una red de corrupción para tener impunidad. Danny Isaac compró a policías municipales, a agentes ministeriales de la FGE y también a funcionarios del ayuntamiento de Tecate en el gobierno de la ahora diputada federal Olga Zulema Adams Pereyra. 

La impunidad de la que gozaba no acabó con el cambio de administración local y estatal, él continuaba ostentándose como “El rey del pueblo”. Generó el desplazamiento forzado de familias que habitaban la zona rural del municipio y presuntamente asesinó a mujeres, a menores de edad y personas inocentes, calentó la plaza y como resultado el CJNG le “dio piso”.

Cuando ocurrió su asesinato –el 4 de enero de 2022–, Ortiz Covarrubias se encontraba dentro de una barbería ubicada a un costado de una de las vialidades principales de Tecate. Sin escoltas y sin armas. El peluquero le estaba perfilando la barba cuando otro sujeto entró al local y detonó su arma en 10 ocasiones.

En el peritaje del lugar, los agentes ministeriales reportaron no haber encontrado el teléfono celular y la cartera del presunto criminal. Qué coincidencia, ¿no? 

¿Cómo es posible que el presunto líder criminal se paseara con toda la seguridad del mundo por las calles y avenidas principales del pueblo, sin que una sola autoridad lo detuviera? Porque gozaba de una amplia impunidad proveída por el ayuntamiento, el estado y la federación –los tres de Morena-. No hay otra respuesta.  

Cuando el nuevo alcalde, Edgar Darío Benítez Ruiz, asumió su cargo, el municipio tenía los índices de homicidio en un 300% más respecto de los años anteriores. Después de asumir su posición el 1 de octubre de 2021, los asesinatos se redujeron casi en ese mismo porcentaje comparado con meses anteriores. 

¿Cómo es que de la noche a la mañana, sin haber implementado una estrategia de seguridad y con la policía presuntamente cooptada por la mafia, prácticamente acabó con la matazón que había en Tecate? Tal vez la respuesta esté en porqué “El Moreno” se paseaba sin pena ni gloria por el pueblo.  

Ahora, los criminales que tienen el control del municipio son Jesús Alfonso Trapero Ibarra “El Trapero” por parte del CJNG. Y José Ángel Yocupicio “El Cabezón” por parte del Cártel de Sinaloa, de acuerdo con fuentes que integran las mesas de seguridad y coordinación para la paz en Baja California.

PD. PANDÉMICA

Trabajadores y terapeutas del Teletón han resultado positivos a pruebas de Covid-19 en la última semana, sin embargo los siguen obligando a ir a trabajar. Me comentan que en el Centro de Autismo Teletón (CAT), ubicado en el caótico y feminicida municipio de Ecatepec, hay al menos 15 casos de contagio de personal, incluido una terapeuta. Muy altruistas y todo pero… ¿y la seguridad sanitaria de sus empleados, don Fernando Landeros Verdugo?