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No me da vergüenza ser temporalmente conductor de Uber, es más digno que resignarme a la mala paga y al maltrato laboral. ¡Carajo, tengo 28 años de carrera y dos libros escritos! Por lo menos acá me divierto y acumulo historias para contar más adelante.
No podemos perder otro sexenio. Y no debemos decirnos entre nosotros ‘disfruta lo votado’, como si hubiera dos clases de mexicanos.
En exclusiva, Kaiser nos revela secretos de ‘Teorema de Tiempo’, el docu donde fusiona la memoria familiar con el arte cinematográfico, compartiéndonos historias a través de un relato visualmente entrañable y cautivador.
Gabilondo Soler nos dejó una tarea: aprender a escuchar a las infancias para así comprender sus necesidades, y qué mejor que a través de la música.
Hay quienes establecen que una mujer sin autoridad moral y un presunto traficante de influencias son los impolutos defensores de una reforma judicial nociva para México.
Consignas como “con genocidio no hay orgullo” estuvieron y presentes en movilizaciones LGBT+, porque nadie es libre hasta que todes lo seamos.
Aquí la hipotética carta de renuncia de quien de manera anticipada abrazó la derrota por encima de la institución y el interés nacional.
La economía gig transforma el empleo tradicional ofreciendo trabajos temporales, flexibles y freelance que revolucionan el mercado laboral, pero con desafíos de estabilidad y sin beneficios laborales.
Siempre me ha gustado pensar que el contenido no se pervierte. El mensaje se puede adaptar a diversos formatos, pero nunca pervertirse. No podemos soltar medias verdades por miedo a la irrelevancia.
Restan algunos nombramientos, pero el mensaje está dado: perfiles técnicos, especialistas en su ramo y concordantes con su nuevo puesto. Profesionales en el ámbito público y con experiencia política para afrontar los retos que van a heredar.
Todos tenemos una tendencia a abrazar el escapismo, y en lo que se refiere al cine que nos llega de Hollywood, mientras más fantasioso, mejor.
En el pueblo donde nació el cártel fundado por José Antonio Yépez Ortiz, El Marro, los vecinos pegan volantes con los rostros de sus desaparecidos para pedir la intervención divina y criminal.